
Le Pen logra su primer grupo propio en el Senado francés
El partido de extrema derecha y su aliado UDR pasaron de tres a catorce escaños en la elección del domingo, camino a las presidenciales de 2027.
El Senado de Francia (la cámara alta del Congreso, con sede en París, que revisa y puede frenar las leyes que aprueba la Asamblea Nacional) estrena esta semana una fuerza que nunca había tenido representación propia ahí: la Agrupación Nacional (Rassemblement National) de Marine Le Pen consiguió los escaños necesarios para constituir su primer grupo parlamentario en esa cámara.
El salto llegó en la elección senatorial del domingo, que renovó una porción de los 348 escaños de la cámara mediante un colegio de cerca de 162 000 alcaldes, concejales y diputados locales, y no por voto popular directo. La Agrupación Nacional y su aliado, la Unión de los Derechos por la República (UDR), pasaron de tres a catorce senadores: justo el mínimo de diez que pide el reglamento para constituir una bancada propia.
Hasta ahora, el partido de Le Pen dependía casi por completo de su fuerza en las elecciones nacionales y europeas; en el terreno local, donde se elige a los senadores, apenas tenía presencia. Eso fue lo que cambió el domingo:
- Agrupación Nacional y UDR: 14 escaños, frente a los 3 que tenían hasta ahora.
- Los Republicanos y sus aliados de centroderecha: conservaron la mayoría de la cámara, con Gérard Larcher en camino a revalidar la presidencia.
- La Francia Insumisa, de izquierda radical: sumó su primer escaño en el Senado.
Le Pen calificó el resultado de "una victoria histórica" para su partido, de acuerdo con Al Jazeera. El avance ocurre a solo unos meses de la elección presidencial de 2027, donde competirá de nuevo por la presidencia, ahora que Emmanuel Macron llega al final de su mandato.
El resultado instala a la Agrupación Nacional como una fuerza también dentro del Parlamento, no solo en la Asamblea Nacional, justo cuando arranca la carrera hacia 2027. Para el resto de los partidos franceses, que el partido de Le Pen haya crecido en un terreno tradicionalmente hostil a la ultraderecha es una señal de que ya no depende solo del voto nacional para ganar representación institucional.



