
Ucrania envía a Corea del Sur a dos prisioneros norcoreanos
Zelenski confirmó en la ONU el traspaso pese a un pacto de reserva con Seúl; uno de los soldados intentó quitarse la vida al ser capturado.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, subió a la tribuna de la Asamblea General de la ONU el 23 de septiembre y contó ahí algo que Seúl no había hecho público: su país trasladó a dos prisioneros de guerra norcoreanos hacia territorio surcoreano, sin que precisara la fecha exacta del traspaso, según Arab News.
Ambos soldados cayeron en manos ucranianas en enero de 2025, en la región rusa de Kursk, adonde Pionyang los había mandado como parte de su respaldo militar a Rusia. Medios surcoreanos reportaron que los dos habían dejado por escrito, en entrevistas y cartas de su puño y letra, su deseo de terminar del lado surcoreano.
Uno de ellos, al darse cuenta de que sería capturado, intentó quitarse la vida.
Así relató Zelenski la captura de uno de los soldados ante la Asamblea.
Seúl, por su parte, evitó dar una confirmación oficial del traspaso. La cancillería surcoreana sostuvo que un caso de prisioneros de guerra se resuelve conforme al derecho internacional y respetando la voluntad de cada persona, y alegó motivos de seguridad para no dar más detalles, según el diario surcoreano The Korea Times.
Según ese mismo diario, uno de los dos servía como francotirador y también como oficial de reconocimiento, mientras que su compañero era fusilero. Se trata, además, de los primeros soldados de Corea del Norte que Ucrania logra apresar con vida desde que Pionyang entró al conflicto en 2024.
Corea del Sur y Corea del Norte siguen divididas por la frontera más vigilada del mundo desde el armisticio de 1953. En junio, el gobierno surcoreano ya había ofrecido recibir a todo soldado norcoreano que cayera prisionero peleando del lado ruso, y había prometido oponerse a que lo regresaran por la fuerza. Con Kiev, el pacto era distinto: guardar silencio sobre este traspaso en particular, así que la revelación de Zelenski ante la ONU tensó la relación entre ambos gobiernos.
Con este episodio queda claro que, entre las tropas que Pionyang mandó a pelear del lado ruso, hay quienes prefieren desertar y cruzar hacia el sur. Seúl no ha precisado cuántos soldados llegaron en total ni en qué fecha, y tampoco dijo si los dos pedirán asilo de forma oficial.



