
La ONU vigila las protestas de liceales en Francia
La oficina de derechos humanos pide una respuesta policial proporcional. El gobierno envía 3 000 suplentes y los estudiantes convocan otra jornada el 13 de octubre.
Este viernes 9 de octubre, la oficina de derechos humanos de la ONU dijo que sigue "con preocupación" los incidentes de las protestas de liceales en Francia, algunos de los cuales "han degenerado en violencia". La vocera Shabia Mantoo habló desde Ginebra. Recordó el derecho a reunirse de forma pacífica y pidió que la respuesta policial sea proporcional, según Orange Actualités.
El mismo día, el ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció el envío urgente de unos 3 000 profesores suplentes a los liceos más golpeados por el movimiento; 114 de ellos concentran las protestas. El ministerio, citado por Euronews, dice que 141 de los 3 700 liceos permanecían cerrados, frente a 157 un día antes.
Los estudiantes no quedaron convencidos. El representante sindical Marius Mesnil dijo que a los jóvenes les ofrecen "unas migajas". Los sindicatos estudiantiles llaman a otra jornada de protesta el martes 13 de octubre.
Las cifras del gobierno
Los liceales salieron a la calle desde mediados de septiembre. Se quejan de que faltan maestros, de los horarios saturados y de edificios deteriorados. Orange agrega una exigencia: acabar con Parcoursup, el sistema de admisión a la universidad. Estos son los datos oficiales que reproducen las dos fuentes:
- Más de 6 800 personas han pasado por custodia policial desde que empezó el movimiento, y 86 % son menores.
- 2 376 enfrentan procedimientos judiciales; 21 quedaron en prisión preventiva.
- En el borrador del presupuesto de 2027, educación sube 1.4 % y llega a 90 900 millones de euros, el mayor incremento después de defensa.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, salió en defensa de la policía. Según Orange, que parafrasea sus palabras, tachó de mentira que haya represión política o violencia de los agentes. Estudiantes y organizaciones de derechos humanos acusan a los agentes de usar fuerza excesiva. Un día antes, dice Orange, los agentes lanzaron gas lacrimógeno en la plaza de la Bastilla para dispersar a decenas de miles de manifestantes.
Lecornu prometió un plan para finales de octubre. La jornada del martes dirá si los suplentes bastan para desactivar el movimiento antes de que llegue.



