
Lee Jae-myung choca con la Corte Suprema por un nombramiento
El presidente del tribunal de Corea del Sur, Jo Hee-de, rechazó proponer un segundo candidato a magistrado porque el pedido presidencial carece de base constitucional; la Presidencia responde que esa postura es inconstitucional.
El choque entre la presidencia surcoreana y el máximo tribunal del país por cubrir un asiento vacante en la Corte Suprema escaló el martes: el presidente del tribunal, Jo Hee-de, se negó a recomendar un segundo candidato que le había pedido la Oficina Presidencial, según Korea Herald. Jo argumentó que no encuentra sustento constitucional específico para esa solicitud.
La Oficina Presidencial calificó esa postura de inconstitucional y expresó su desacuerdo. Sostuvo que la posición de Jo da prioridad a la facultad de recomendación del presidente del tribunal por encima de la facultad de nombramiento que corresponde al jefe de Estado, lo cual considera contrario a la Constitución, de acuerdo con la misma fuente.
La disputa arrancó cuando Lee decidió, a fines de agosto, no avalar al juez Sohn Bong-ki, del tribunal de distrito de Daegu, la única persona que Jo le había propuesto para ocupar el puesto que el magistrado Roh Tae-ak dejó vacante al jubilarse en marzo, según Korea JoongAng Daily. El asiento lleva más de 200 días sin cubrirse.
La norma en disputa, el artículo 104 de la carta magna surcoreana, condiciona el nombramiento presidencial de jueces a que exista primero una propuesta del titular del tribunal; esa cláusula data de la carta autoritaria de 1972. Desde el retorno a la democracia en 1987, cada mandatario y cada titular del tribunal habían resuelto este tipo de nombramientos por la vía del entendimiento, sin que el desacuerdo se convirtiera en una crisis constitucional como la actual, según Korea JoongAng Daily.
Desde la oposición, el líder del Partido del Poder del Pueblo, Jang Dong-hyeok, dijo que el bloque en el poder busca doblegar a los tribunales y que amaga a Jo con abrirle una pesquisa a través de un fiscal especial, según Korea Herald. Dieciocho meses atrás, ese mismo tribunal, con Jo al frente, había mandado reabrir el proceso electoral que enfrentaba entonces Lee como aspirante a la presidencia; ese caso y otros procesos en su contra quedaron congelados en cuanto asumió el cargo, en junio de 2025.
Nadie ha fijado un plazo ni una vía para destrabar el conflicto. Queda por verse si el presidente del tribunal termina por ceder y ofrece otro nombre, o si el choque entre poderes se traslada a una instancia de arbitraje.



