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Judith Suminwa Tuluka estrecha la mano de un dignatario japonés durante un encuentro bilateral.
África

RDC acusa ante la ONU a Ruanda de una guerra de agresión

La primera ministra congoleña pidió que se ejecuten, y no se reemplacen, las resoluciones ya aprobadas por el Consejo de Seguridad sobre el retiro de tropas ruandesas.

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Judith Suminwa Tuluka, quien encabeza el gobierno de la República Democrática del Congo, tomó la palabra el miércoles en la Asamblea General de la ONU y fue directa: acusó a Ruanda de sostener, a través del grupo armado AFC/M23, lo que llamó «una guerra de agresión» contra su país, en lo que calificó de violación a la soberanía congoleña. Ruanda es el pequeño país vecino que, según Kinshasa, respalda y arma a esa facción en el este de RDC, una zona rica en minerales que ambos gobiernos se disputan desde hace años.

Ante los líderes reunidos en Nueva York, Suminwa detalló las consecuencias de la guerra en el este congoleño: desplazamientos forzados, violencia sexual, reclutamiento de menores y ocupación de territorio. Advirtió también sobre la creciente demanda mundial de minerales críticos para la transición energética, y dijo que no puede construirse una economía limpia a costa de recursos manchados de sangre.

Lo que la funcionaria le reclamó al Consejo de Seguridad no fue un texto nuevo, sino que aplique lo que ya aprobó: citó en concreto la resolución 2773, adoptada en 2025 para obligar a Kigali a retirar sus tropas y detener las hostilidades, además de los procesos de paz que se negocian en Washington, Doha y bajo el paraguas de la Unión Africana, a los que dijo que Kinshasa sigue comprometida. «No esperamos nuevos textos para reemplazar los que ya fueron adoptados», dijo Suminwa, según Africa Radio. «Esperamos su ejecución».

El acuerdo de paz que RDC y el M23 firmaron en Washington en junio de 2025 no frenó al grupo armado: esa misma ofensiva de 2025 le dio a la facción el control de Goma y otras posiciones en el este del país. La disputa por minerales como el cobalto y el cobre, insumos clave para la transición energética global, sigue siendo uno de los ejes de fondo del conflicto pese al acuerdo firmado. La misión de paz de la ONU, la MONUSCO, apoyó este mes la repatriación de 120 personas vinculadas a otro grupo armado, las FDLR.

El gobierno ruandés no había dado, hasta el cierre de esta nota, una respuesta pública al señalamiento de Suminwa en esta ronda de discursos ante la ONU, y tampoco existe una verificación independiente de cuánto se ha cumplido en realidad de la resolución 2773 más allá de esa repatriación.

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