
El tifón Dujuan ya deja 13 muertos en Japón
El balance subió de nueve a trece en tres días, y el reporte oficial suma ya 37 heridos y cerca de 1,600 viviendas dañadas en todo el país.
El reporte más nuevo de FDMA, la agencia japonesa a cargo de emergencias e incendios, fechado la mañana del 26 de septiembre en hora local, subió a 13 el número de personas muertas por el paso del tifón Dujuan sobre el este de Japón, el archipiélago que cada año recibe entre agosto y octubre el grueso de la temporada de tifones del Pacífico. En la prefectura de Chiba fallecieron ocho de las víctimas, repartidas entre los municipios de Mobara, Kamogawa, Sodegaura, Inzai y Sammu; en Kanagawa murieron cuatro, entre Yokosuka y Miura, y una persona más perdió la vida en Nichinan, dentro de la prefectura de Miyazaki.
La misma actualización registra a cuatro personas aún sin localizar, tres de ellas en Chiba y una en Kanagawa. Los cuerpos de bomberos mantienen activas dos búsquedas por deslaves de tierra, una en el municipio de Nagara, Chiba, y otra en Miura, Kanagawa.
Se trata de la tormenta número 25 de la temporada japonesa, que tocó tierra el 21 de septiembre tras dejar lluvias que rompieron una marca histórica: la isla de Oshima, en el archipiélago de las Izu, acumuló 832 milímetros de agua en dos días, un máximo histórico para esa estación meteorológica, según el sitio especializado The Watchers. Esa cantidad de lluvia provocó al menos tres rupturas de dique en el norte de Chiba, en fechas distintas; la más reciente, el 23 de septiembre, sobre el río Nagato, en el municipio de Sakae.
El balance nacional de daños, según la propia FDMA, suma:
- El país registró 37 personas heridas: 3 de gravedad y 34 con lesiones leves.
- 39 viviendas destruidas por completo y 49 semidestruidas.
- 629 viviendas con inundación sobre el piso y 812 con inundación bajo el piso, más 63 con daño parcial.
El 23 de septiembre el balance oficial era de nueve muertos y cuatro desaparecidos, la cifra que este medio ya había publicado citando a la agencia Kyodo. La seguidilla de diques rotos, al menos tres tramos distintos en el norte de Chiba, muestra la presión que las lluvias récord de esta temporada ponen sobre la infraestructura de contención de agua en una zona que Kyodo ya había reportado azotada por lluvias e inundaciones en agosto y en los primeros días de septiembre.



