
En Yemen, 74 % de los hogares no cubre su comida, un récord
El PMA registra su peor cifra del año en las zonas del gobierno yemení y dice que le faltan fondos para ampliar la ayuda.
Este viernes, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que 74 % de los hogares de las zonas del gobierno yemení a las que tiene acceso no cubre sus necesidades básicas de comida. Ninguna medición de 2026 había sido tan alta, según Al Jazeera.
El deterioro coincide con los combates de las tropas que apoya Arabia Saudita contra los hutíes, el movimiento yemení aliado de Irán que controla Saná y buena parte del norte. Según Al Jazeera, los hutíes tomaron el mes pasado la costa del mar Rojo que estaba en manos del gobierno reconocido internacionalmente. Reuters describe la escalada como el episodio más grave desde la tregua de 2022 que medió la ONU.
Desplazados y fondos
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) cuenta más de 149 000 desplazados por los combates. Según el relato recogido por la prensa, muchas familias llegan sin agua ni comida a Adén, la ciudad portuaria del sur, y a los alrededores de Taiz. Otras 3 700 huyeron a Yibuti, al otro lado del estrecho de Bab el Mandeb, antes de que terminara septiembre.
El PMA asiste ya a 1.4 millones de personas en el país. Para ampliar la respuesta necesita 109 millones de dólares, según Al Jazeera, que añade que se han desviado recursos de las distribuciones previstas para noviembre. Matthew Hollingworth, director ejecutivo adjunto del PMA, habló con la prensa en Ginebra y fue directo sobre lo que viene:
Lo que vemos es una crisis de hambre que crecerá mientras persista.
El cuadro nacional es más amplio. En todo Yemen, 18.3 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria severa y 2.2 millones de niños de hasta cuatro años padecen desnutrición aguda, de acuerdo con Arab News.
Por qué pesa fuera de Yemen
El país importa cerca de 90 % de sus alimentos, según Reuters, así que un puerto cerrado o una ruta marítima en disputa se traduce pronto en mesas vacías. Reuters advierte que, si el tráfico por el mar Rojo se interrumpe, podrían moverse los precios de alimentos y combustible en el resto del mundo.
La escalada ya había llegado al Consejo de Seguridad: la ONU condenó el 25 de septiembre los ataques hutíes contra territorio saudita. Lo que sigue pendiente es el dinero: los 109 millones de dólares que el PMA dice necesitar para ampliar la ayuda.



