
El presupuesto 2027 del INE omite el costo de su nuevo color gris
El instituto cambió del rosa al lila y luego al gris en tres semanas, y su órgano de control interno dice que el acuerdo no calcula el gasto.
El Instituto Nacional Electoral (INE) cambió su color oficial en dos ocasiones a lo largo de septiembre, y el anteproyecto de presupuesto que envió al Congreso para 2027 no incluye una partida para pagar esa transición, según reportó La Jornada.
El primer cambio ocurrió el 9 de septiembre, justo antes de que arrancara el proceso electoral concurrente 2026-2027: la Junta General Ejecutiva sustituyó el rosa mexicano, la tonalidad que usaba desde que reemplazó al IFE en 2014, por un tono lila, con el argumento de que el partido Somos ya usaba ese rosa como propio. El morado no duró: generó críticas por parecerse a la imagen del gobierno capitalino, y el 24 de septiembre la Junta votó por unanimidad adoptar el gris, acompañado de beige, blanco y negro, en uso desde el viernes siguiente.
En la justificación de ese acuerdo, la Junta escribió:
El gris, en sus distintas tonalidades, será el color predominante.
Y añadió que la decisión respondía a "los valores de neutralidad e imparcialidad" que dice representar el instituto, de acuerdo con Proceso.
Víctor Hugo Carvente, quien encabeza el Órgano Interno de Control del INE, ya había señalado ese mismo 24 de septiembre, cuando el presupuesto todavía no se conocía públicamente, que el nuevo manual de identidad no fijaba los costos del proyecto. Carvente cuestionó "con cargo a qué partidas" se pagarán las nuevas adquisiciones y dijo que en el acuerdo "no se advierte el formato de impacto presupuestal".
El anteproyecto que el INE envió a la Cámara de Diputados asciende a 31,431 millones de pesos para 2027. De esa bolsa, 14,036 millones cubren la operación propia del instituto, mientras que 10,842 millones van al financiamiento público que reciben los partidos, de acuerdo con La Jornada. El documento no calcula el gasto adicional que representará:
- Repintar y adaptar 841 módulos de atención ciudadana, 300 juntas distritales, 32 juntas locales y una decena de edificios de las oficinas centrales en la capital.
- La reposición de uniformes: chalecos, gorras, playeras e impermeables para supervisores y capacitadores electorales, que en 2024 costaron 40 millones de pesos.
- El repintado de cada junta local, que solo en el caso de Yucatán absorbió casi medio millón de pesos en 2025.
Falta que San Lázaro dictamine ese paquete, y ahí puede modificarlo. Que el propio vigilante interno del instituto haya señalado un gasto sin calcular abre, para partidos y legisladores, un motivo concreto para exigir explicaciones o recortar el presupuesto antes de aprobarlo, justo cuando comienza la contienda por diputaciones federales y varias gubernaturas.
El INE no ha publicado todavía una cifra total del costo de su cambio de imagen, y no está confirmado si la Cámara de Diputados exigirá una partida específica para cubrirlo al dictaminar el presupuesto de 2027.

