
Anthropic ve posible que una IA pequeña se replique en IoT
Su equipo de seguridad lo probó en laboratorio con cajas de Android TV y redes emuladas; la empresa aclara que el escenario fue simplificado y que el plazo es su proyección.
El equipo Frontier Red Team de Anthropic sostiene que modelos de IA pequeños podrían estar "a meses" de copiarse por su cuenta en aparatos domésticos económicos, entre ellos cajas genéricas de Android TV y electrodomésticos conectados, sin necesitar un centro de datos. Lo plantea en un estudio publicado el 12 de octubre de 2026 por William Zhou y Daniel Freeman. No hay un caso real observado, y las pruebas las diseñó y evaluó el propio equipo.
El estudio salió en BleepingComputer el 13 de octubre, con una aclaración: no se trata de una amenaza inminente, y nadie mostró un gusano de IA autónomo funcionando completo en aparatos reales.
Qué probaron
Los autores midieron dos capacidades. La primera es que un modelo chico logre instalar otro y dejarlo operando en equipos de tipos distintos; la segunda, que repita ese proceso de un nodo a otro en una red emulada. Anthropic simplificó a propósito el paso del ataque informático, por lo que presenta los resultados como un límite superior.
- Gemma4-26B-A4B corrió repartido entre 15 cajas de Android TV, cada una de unos 55 dólares y con 4 GB de RAM, a unos 0.39 tokens por segundo.
- Qwen3.5-9B consiguió ponerse a funcionar en 8 de los 9 tipos de equipo que probaron.
- Con ocho emuladores de Android 15 en red, cuyo puerto de depuración no pedía autenticación, GLM-5.2 se propagó a todos los nodos en cuatro de cinco pruebas, y en la quinta a siete de ellos.
- Al heredar las notas de intentos anteriores a lo largo de seis generaciones de Qwen3.5-9B, el éxito al instalar pasó de 45 % a un rango de 61 a 84 %.
El proceso completo de instalación tomaría entre 28 y 51 horas con Qwen3.5-9B, y entre 71 y 150 con Gemma4-26B-A4B, según la empresa. Un asesor externo, Opus 4.8, no produjo una mejora medible.
La proyección y las defensas
La advertencia de plazos descansa en el Epoch Capabilities Index, que sube 13.7 puntos al año según la empresa. Con ese ritmo, Anthropic calcula que, hacia finales de 2026, un modelo de tamaño reducido igualaría a GLM-5.2. Es una estimación y no un resultado observado, y los propios autores la reconocen como un indicador indirecto de la capacidad de replicarse.
Frente a las botnets clásicas, atadas a un tipo de dispositivo, una réplica de IA no dependería del hardware. Los autores afirman que costaría desactivarla, ya que no habría un nodo central que cortar.
Los autores proponen que los proveedores de internet vigilen sus registros de flujo para detectar descargas de varios gigabytes y comunicación inusual entre aparatos. Piden además honeypots (equipos señuelo), cuarentena para los suscriptores infectados y mejores ajustes de fábrica, como vetar las contraseñas por defecto, algo que el Reino Unido ya aplica. Como antecedente, mencionan que al limpiar Mirai la cuarentena acompañada de un aviso eliminó 92 % de las infecciones en 14 días, frente a 74 % sin aviso.
Para quien tiene aparatos conectados de bajo costo, el riesgo que describe el estudio depende de la seguridad de fábrica, como los puertos de depuración abiertos. El propio informe reconoce que, con defensas reales, el éxito sería menor, y que su cálculo de propagación parte de un único tipo de equipo y de una botnet anterior, Kimwolf, que infectó a más de 2 millones de dispositivos.



