Kagan y Soai ganan el Nobel de Química por las moléculas espejo
La Academia Sueca premió sus reacciones sobre quiralidad, la propiedad por la que una molécula y su reflejo actúan distinto en un organismo.
La Real Academia Sueca de Ciencias anunció el 7 de octubre de 2026 que el Nobel de Química es para el francés Henri Kagan y el japonés Kenso Soai, según el comunicado de NobelPrize.org. Los premió por descubrir efectos no lineales y autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica. El galardón es de 12 millones de coronas suecas, a partes iguales.
El tema es la quiralidad. Los aminoácidos, por ejemplo, vienen en dos formas que son reflejo una de otra, como la mano izquierda y la derecha. La Academia indica que los seres vivos usan solo una de ellas, y que explicar cómo surgió esa preferencia fue un enigma de más de un siglo.
Según el comunicado, las reacciones químicas que podían dar las dos variantes las producían siempre en partes iguales. Kagan encontró una forma de manipularlas para obtener más de una variante de lo que se creía posible. Soai diseñó después una reacción en la que se formaba solo una de las dos, y la presentó en 2003.
Heiner Linke, presidente del Comité Nobel de Química, dijo que ambos resolvieron un misterio químico con más de un siglo de antigüedad. Soai, citado por la Royal Society of Chemistry, del Reino Unido, afirmó que la quiralidad es "un requisito para el origen de la vida".
La relevancia práctica es indirecta. La Academia explica que, en las moléculas que interactúan con organismos vivos, como los fármacos, solo una de las dos variantes suele tener el efecto buscado, así que producir una sola vale en la industria farmacéutica. El presidente de la sociedad británica, Robert Mokaya, añadió que distintos isómeros, es decir, variantes de una misma molécula, pueden tener efectos biológicos completamente distintos.
Ninguna de las dos fuentes cita un medicamento concreto como ejemplo. Tampoco hay un estudio clínico ni una muestra de pacientes detrás del anuncio: es un reconocimiento a ciencia básica. No es una recomendación de salud y no aplica a la población general ni a un grupo específico.



