
Moody's pide a México un ajuste fiscal de 1.5 puntos del PIB
La calificadora advierte que, sin corregir el presupuesto este año, la deuda pública de México seguirá subiendo hacia 2027.
Moody's Ratings, la calificadora de riesgo crediticio, advirtió que México necesita, este año, ajustar sus finanzas por un monto superior a 1.5 puntos del PIB para detener el avance de la deuda pública. La advertencia proviene de Renzo Merino, vicepresidente y responsable de riesgo soberano para el país en la agencia, en declaraciones que recogieron el 24 de septiembre El Financiero y Expansión.
Merino puso número al tamaño del boquete que enfrenta el gobierno federal este año:
«Podría estar entre 4 a 4.5 por ciento del PIB»
Ese nivel de déficit rebasa, según explicó, lo que la agencia considera necesario para dejar de empujar la deuda hacia arriba. Sin el ajuste que pide Moody's, calcula Expansión a partir del análisis de la calificadora, la deuda pasaría de un nivel apenas superior a 49 % del PIB al cierre de 2025 a cifras cercanas a 55 % en los años siguientes, y podría llegar hasta 60 % en un escenario a diez años de crecimiento débil sin más correcciones.
El costo del servicio de esa deuda también absorbe una porción mayor del presupuesto: los intereses que paga el gobierno equivalían a 11 % de sus ingresos en 2021 y hoy representan 17 %, según cifras que reprodujo Expansión. En paralelo, Moody's calcula que la economía mexicana crecerá apenas alrededor de 1 % al año entre 2024 y 2027.
Un día después de esas declaraciones, el 25 de septiembre, El Imparcial retomó el mismo diagnóstico y agregó que buena parte de esa presión sobre las cuentas públicas viene de los apoyos que el gobierno da a Petróleos Mexicanos. Según ese reporte, el flujo de efectivo negativo de la petrolera promediará 7 000 millones de dólares al año entre 2026 y 2029, monto que el gobierno tendría que seguir cubriendo.
Es la segunda advertencia de Moody's sobre las finanzas públicas del país en dos días: un día antes, la calificadora ya había calculado que solo Pemex requeriría cerca de 10 000 millones de dólares al año en transferencias del gobierno federal. La de este viernes suma a ese diagnóstico un número concreto: cuánto debería recortar el gobierno su gasto, o cuánto debería subir sus ingresos, para detener el alza de la deuda.
Cumplir con lo que pide Moody's no es automático: el gobierno tendría que decidir en el paquete económico de 2027 entre gastar menos o cobrar más impuestos, justo cuando la actividad económica apenas avanza. La otra cara del riesgo es financiera: si la deuda sigue creciendo sin ese freno, prestarle al país se encarece, y ese costo mayor termina por trasladarse al crédito que reciben empresas y familias.
Hasta el cierre de esta nota, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público no había respondido públicamente a la proyección de déficit ni a la recomendación de ajuste de Moody's.



