
Colombia rompe relaciones diplomáticas con Irán
La Cancillería colombiana atribuye la ruptura a presuntos vínculos iraníes con grupos armados, y aclara que las relaciones consulares siguen vigentes.
Bogotá cortó el vínculo diplomático que mantenía con Teherán desde hace más de medio siglo. La medida quedó formalmente activa el 19 de septiembre, aunque la Cancillería colombiana esperó cinco días para hacerla pública, y la justificó por los presuntos lazos del gobierno iraní con organizaciones terroristas y narcotraficantes que, dijo, ponen en riesgo la seguridad de Colombia y de la región.
El comunicado colombiano añadió otras quejas: presuntas violaciones a los derechos humanos, ataques contra terceros países ajenos a la guerra de Medio Oriente, el cierre parcial que Irán impone al estrecho de Ormuz, la ruta clave del comercio petrolero mundial, y trabas a los inspectores nucleares del Organismo Internacional de Energía Atómica. La medida no incluye la ruptura de relaciones consulares, que Bogotá mantiene vigentes conforme a las convenciones de Viena, según precisó la propia Cancillería.
Irán respondió con un comunicado propio en el que acusó a Colombia de actuar "únicamente bajo la influencia" de Israel y de Estados Unidos, calificó la ruptura de "injusta y hostil" y advirtió que la decisión "va en contra del principio de respeto mutuo" entre ambos países. El gobierno iraní dijo además que tomará las medidas que considere necesarias frente a lo que llamó un trato injusto, según reportó El Heraldo.
Ninguna de las dos cancillerías detalló públicamente qué pasará con el personal diplomático ni con las sedes de cada país tras la ruptura, ni hay evidencia pública, más allá del comunicado colombiano, sobre los vínculos narcoterroristas que Bogotá atribuye a Teherán, según la Cancillería de Colombia e Infobae.



