
Tropas etíopes llegan a Adwa, a 40 km de la frontera con Eritrea
Etiopía y Eritrea se acusan ante la ONU de provocar la guerra, con las relaciones rotas desde el 1 de octubre y sin canal diplomático.
Fuerzas federales etíopes y combatientes aliados entraron el domingo 11 de octubre a Adwa, una ciudad histórica del norte de Tigray, a unos 40 kilómetros de Eritrea. Lo reportó el centro de análisis EEPA, con sede en Bruselas, que habla de una entrada sin resistencia tras la retirada del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF).
El día anterior, las tropas habían entrado a Adigrat, a unos 30 kilómetros de la frontera, según Al Jazeera, que cita a Reuters, AP e imágenes verificadas. Antes, a principios de octubre, el gobierno recuperó Mekelle, capital de la región, después de que una alianza rebelde con el TPLF atacara posiciones del gobierno el 23 de septiembre.
Mientras avanza el frente, Adís Abeba y Asmara se acusan ante el Consejo de Seguridad de la ONU. El canciller etíope, Gedion Timothewos, escribió que Eritrea cometió "un acto flagrante de agresión" y que Etiopía puede defenderse. Funcionarios etíopes afirman que soldados eritreos avanzaron hasta 60 kilómetros dentro de Tigray, y estiman su número en hasta 8 000, según France 24, con AFP. Eritrea lo niega: su canciller, Osman Saleh, pidió al Consejo condenar una "deplorable declaración de guerra".
La ONU sigue sin cifras confirmadas de desplazados, según Noticias ONU. Su secretario general, António Guterres, se dijo "gravemente preocupado" y pidió a los Estados de la región abstenerse del uso de la fuerza.
Los dos países pelearon una guerra fronteriza de 1998 a 2000. Etiopía, sin litoral desde la independencia eritrea, reclama una salida al mar, y Eritrea lo lee como una amenaza a su puerto de Assab. Desde el 1 de octubre no hay relaciones diplomáticas: ese día Etiopía cerró su embajada en Asmara y Eritrea rompió los vínculos. Para el analista Hossamaldeen Ibrahim, con eso desapareció el último canal para contener la crisis.
Falta que una agencia internacional confirme la toma de Adwa, y nadie ha verificado de forma independiente la presencia eritrea en Tigray, que Asmara niega.



