
Japón cobra 20 veces más por la residencia permanente
Pedirla cuesta desde el 1 de octubre 200 000 yenes en lugar de 10 000, y desde abril de 2027 se exigirá ingreso, pensión e idioma.
Japón empezó a cobrar el 1 de octubre una tarifa de 200 000 yenes por solicitar la residencia permanente. Antes eran 10 000: veinte veces menos. Quien presentó su solicitud hasta el 30 de septiembre conservó el precio viejo, y por eso se formaron filas en las oficinas de inmigración los días previos, según Japan Today, que recoge un despacho de AFP.
UPI calcula la nueva tarifa en 1 266 dólares, aunque no precisa el tipo de cambio que usó. Existe una tarifa reducida de 20 000 yenes en casos humanitarios, como el de quien cría solo a hijos de ciudadanos japoneses, de acuerdo con la Agencia de Servicios de Inmigración, citada por The Nation.
El alza es la primera parte de una reforma de la primera ministra Sanae Takaichi, que llegó al cargo con una agenda de control migratorio. Lo más pesado entra con las solicitudes presentadas desde abril de 2027, según UPI y AFP:
- Un ingreso superior al promedio de un hogar japonés: unos 36 500 dólares, según UPI.
- Una pensión equivalente a 30 años de cotización.
- Un japonés suficiente para sostener una conversación cotidiana.
AFP anota que las reglas anteriores no fijaban umbrales de ingreso, pensión ni idioma.
También suben los trámites de quien ya vive en el país. Cambiar de estatus o prorrogar la estancia pasa de 6 000 yenes planos a una escala que llega a 75 000, según el plazo concedido: 64 000 para estancias de tres a cinco años, 33 000 para un año y 10 000 para tres meses o menos, de acuerdo con la agencia migratoria.
Takaichi dijo que la reforma responde a "una sensación de preocupación o injusticia" en parte de la población, según UPI. Micaiah Stevens, residente extranjero en Tokio desde hace diez años, dijo a la misma agencia que el trato exige a los extranjeros un sueldo mayor al de un japonés típico y una cuota bastante más alta para poder trabajar allí.
El contexto pesa. Japón recibió históricamente poca inmigración, pero su población envejece y el país depende cada vez más de trabajadores extranjeros. El gobierno de Takaichi ya había endurecido antes las visas para administradores de empresas.
Los nuevos requisitos de ingreso, pensión e idioma empiezan a contar en abril de 2027, y hasta entonces quien solicite la residencia solo enfrenta el cambio de tarifa.



