
Orsi aplaza el fiscal de Corte y prioriza otras vacantes
El presidente de Uruguay no tiene prisa por designar a un titular de la Fiscalía; antes quiere llenar los cargos de control que siguen vacíos.
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, descartó este lunes que su gobierno tenga prisa por designar un fiscal de Corte titular. "Hoy no tenemos esa urgencia", dijo en una rueda de prensa tras un acto de la Suprema Corte de Justicia.
El cargo lo ocupa de forma subrogante Mónica Ferrero desde 2024. Antes estuvo Juan Gómez, también interino, que sustituía a Jorge Díaz, el último fiscal de Corte votado por los partidos en el Parlamento.
Orsi puso otra prioridad: las vacantes en otros organismos. Los partidos, dijo, deben resolverlas empezando por la Corte Electoral, y confía en llegar a acuerdos. La Fiscalía General, el Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral requieren mayorías especiales en el Parlamento y siguen sin titulares por falta de entendimiento político.
Un bloqueo que viene de atrás
Los opositores apoyan a Ferrero y anticipan que, en esta legislatura, no darán sus votos a otra persona. Dentro del Frente Amplio, el partido del presidente, también se cuestiona su gestión, y el Ejecutivo no piensa mandar la venia que la confirmaría como titular.
Sin pacto entre partidos, la Fiscalía uruguaya seguirá en manos de una interina.
Orsi habló también del dinero del Poder Judicial. Sobre el reclamo de más recursos de la presidenta de la Suprema Corte, Doris Morales, dijo que "tiene razón". En setiembre, ante el Senado, la Corte advirtió que el Judicial recibe la porción más baja del presupuesto en 15 años y que la Rendición de Cuentas le sumaba "cero peso".
El presidente repitió su defensa de un Ministerio de Justicia, pero dejó la fórmula en manos del Parlamento: "Lo verá el legislador". Su objetivo principal, añadió, es "cuidar lo que tenemos".
Para el lector mexicano, el caso muestra cómo operan los nombramientos por mayoría calificada: sin consenso entre oficialismo y oposición, los cargos de control pasan años en manos de interinos, como la Fiscalía uruguaya desde 2024.



