Rusia y Ucrania pactan una tregua en Oleshky para evacuar civiles
Washington anunció el acuerdo y el Kremlin lo confirmó, pero aún no hay fechas cerradas, ruta definida ni quién vigile que se cumpla.
Rusia y Ucrania acordaron suspender las acciones militares en Oleshky para que entre ayuda humanitaria y salgan los civiles que quieran irse, anunció la Casa Blanca el viernes. Oleshky es una ciudad de la región de Jersón, en el sur de Ucrania, ocupada por fuerzas rusas desde febrero de 2022.
La tregua empezaría el 29 de octubre. Quien decida salir recibiría asistencia y transporte hacia Ucrania o hacia Rusia, a su elección, por un pasillo seguro. Washington atribuyó la gestión a la primera dama estadounidense, Melania Trump, que describió la situación en la ciudad como "desesperada".
Moscú también lo da por hecho: el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó el acuerdo y precisó que los militares de los dos países todavía fijan las fechas de aplicación. Las evacuaciones, añadió, tomarían al menos varios días. El negociador ucraniano David Arakhamia escribió en Telegram que la operación humanitaria arrancará cuando la tregua esté vigente.
Nadie ha dicho cuánto durará la tregua, por dónde saldrá la gente ni quién vigilará que se respete.
Tampoco coinciden los números. Washington cuenta entre 1 700 y 2 000 habitantes, de ellos unos 50 niños; antes de la guerra eran cerca de 24 000. Kiev calcula unos 6 000 civiles en siete localidades de la zona, hasta 200 de ellos niños, y hasta 2 000 en Oleshky. Cerca del 90 % de la ciudad quedó bajo el agua cuando se destruyó la presa de Kajovka, en 2023.
No es un alto el fuego general, sino un pacto limitado a una ciudad. Según el plan, representantes civiles de ambos países visitarían a los residentes en sus casas para evaluar qué necesitan, y una organización de medios estadounidense, que el anuncio no nombra, documentaría el trabajo. A inicios de octubre el canciller ucraniano, Andrii Sybiha, había llamado a Oleshky "trampa mortal".
Arakhamia presenta el acuerdo como parte de un proceso largo en el que participan Melania Trump y el papa León XIV. Las negociaciones técnicas de paz se preparan para la primera mitad de noviembre.



