
Takaichi envía ofrenda a Yasukuni sin ir; Pekín y Seúl protestan
La primera ministra de Japón mandó un masakaki al santuario en el primer día de su festival de otoño. China condenó el gesto y Corea del Sur lo lamentó.
Sanae Takaichi, primera ministra de Japón, mandó el sábado 17 de octubre un masakaki, ofrenda ritual de una rama de árbol sagrado, al santuario Yasukuni de Tokio. No fue en persona. El templo celebra su festival de otoño del 17 al 19 de octubre y honra a unos 2.466 millones de caídos en guerra, entre ellos Hideki Tojo, criminal de guerra de clase A, según Seoul Economic Daily.
La ofrenda llevó el nombre de "Primera ministra Sanae Takaichi". Una fuente cercana a ella dijo, según Kyodo citado por Nocut News, que no piensa visitar el santuario para evitar fricciones diplomáticas con Corea del Sur y China. Ese mismo día sí acudió Minoru Kiuchi, ministro de Política Económica y Fiscal, y pagó de su bolsillo una ofrenda. Los presidentes de las dos cámaras de la Dieta también enviaron ofrendas, y para el 19 se prevé la visita de un grupo de legisladores de varios partidos.
La embajada de China en Japón respondió con una condena. Según Xinhua, la agencia estatal china, que da la versión oficial de Pekín, su vocero llamó al santuario "símbolo del militarismo japonés" y pidió a Japón romper "completamente" con ese pasado. La cancillería de Corea del Sur emitió un comunicado en el que expresó "profunda decepción y pesar" y pidió a los dirigentes japoneses mirar "con honestidad" su historia, según Seoul Economic Daily, que lo tradujo del coreano.
Para Japón y sus vecinos, Yasukuni es el lugar donde más duele el recuerdo de la guerra. Takaichi lo visitaba con regularidad antes de presidir el Partido Liberal Democrático (PLD) en octubre de 2025. Desde entonces optó por ofrendas: lo hizo en el festival de otoño de 2025, en el de primavera de este año y ahora. Según Nocut News, el 15 de agosto pagó una ofrenda a título personal e hizo una reverencia desde lejos. Esta vez sus asistentes se negaron a decir si repitió la reverencia.
El festival termina el 19, el mismo día de la visita prevista de los legisladores.



