
Xi pide a Trump oponerse a la independencia de Taiwán
Taipéi acusó a Pekín de distorsionar los hechos, un día después de que el líder chino pidiera esa postura a Washington en plena visita de Estado.
Xi Jinping planteó el jueves 24 de septiembre a Donald Trump que Estados Unidos tome una postura más dura frente a la independencia de Taiwán, la isla autogobernada que Pekín reclama como territorio propio pese a no haberla controlado nunca. El planteamiento llegó durante la reunión de los dos mandatarios en la Oficina Oval, en el marco de la primera visita de Estado de Xi a Washington en once años, con revista militar y cena formal esa misma noche.
Xi defendió que la postura de Pekín en torno a la "reunificación" y la integridad territorial no admite matices, y pidió a Washington sumarse a lo que llamó la "posición correcta": oponerse de forma activa a la independencia de la isla. Es un tono más severo que el que ha manejado hasta ahora la Casa Blanca, que se ha limitado a decir que no respalda esa independencia sin llegar a pedir que se le combata, apunta Taipei Times.
Taipéi respondió al día siguiente. El viernes 25 de septiembre, la cancillería taiwanesa (el Ministerio de Asuntos Exteriores) calificó de distorsión de los hechos las palabras de Xi. El comunicado fue más allá:
La soberanía de Taiwán pertenece a todo el pueblo de Taiwán.
El mismo ministerio añadió que el gobernante partido chino "no tiene derecho a representar" a la población de la isla, según recoge RTÉ. El organismo taiwanés a cargo de la relación con China continental, el Consejo de Asuntos Continentales, rebatió otro señalamiento que hizo Xi en la misma reunión: que China y Estados Unidos combatieron "codo con codo" en la Segunda Guerra Mundial. El consejo recordó que la República Popular China nació hasta 1949, cuatro años después de que terminara ese conflicto.
Taipéi fue más allá y llamó a China el verdadero perturbador de la paz en la región, apuntando al despliegue militar continuo en torno a la isla y en aguas de los mares de China Oriental y Meridional, de acuerdo con The Jerusalem Post.
Todo esto ocurrió durante la misma visita de Estado que hizo Xi a Washington, la cual dejó además una ampliación de la tregua arancelaria entre las dos economías hasta el 10 de enero, sin resolver el pedido chino sobre las armas a Taiwán ni el frente común contra Irán, como ya reportó El Mediático.
Taiwán tiene comicios locales este año, y lo que decida Trump frente al pedido de Xi (responder o quedarse callado) se leerá como una pista de cuánto sigue dispuesto Washington a respaldar el autogobierno de la isla. Ninguna fuente consultada registra que la Casa Blanca haya fijado una postura propia sobre el intercambio.


