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Inteligencia artificial

OpenAI repone límites de uso tras la caída de ChatGPT y Codex

La falla del viernes tumbó a la vez la aplicación web, la API, la terminal y la extensión de Codex para Visual Studio Code, según el parte de estado de OpenAI.

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El viernes 25 de septiembre, por la tarde, Codex y ChatGPT, los productos insignia de OpenAI, dejaron de funcionar durante 56 minutos. La interrupción golpeó al mismo tiempo cuatro puntos de acceso del mismo producto:

  • La aplicación web de Codex.
  • Su interfaz de programación, la API.
  • La terminal, conocida como CLI.
  • La extensión para Visual Studio Code.

Según el parte de estado que publicó OpenAI, el problema arrancó a las 22:58 UTC (16:58 en la Ciudad de México) y quedó resuelto a las 23:54 UTC. La empresa dice haber identificado el origen a las 23:34 UTC y haber aplicado una mitigación once minutos después, hasta declarar el incidente cerrado.

El sitio Downdetector, que agrega quejas de usuarios en tiempo real, mostró cómo escaló el problema: de unas 2,700 quejas a media tarde en la costa oeste de Estados Unidos a cerca de 8,000 media hora más tarde, según cifras que recogió GV Wire de ese mismo sitio. El propio panel de estado de la empresa se demoró varios minutos en reconocer el problema, después de decir al inicio que no detectaba ninguna falla.

Tibo, quien encabeza el equipo de Codex dentro de OpenAI, confirmó el corte en la red social X y, apenas se restableció el servicio, anunció que la compañía repondría los límites de uso a todos los suscriptores de pago de Codex y de ChatGPT Work, la versión pensada para equipos de trabajo, como compensación por la interrupción.

Para quienes automatizan tareas con Codex, la falla detuvo procesos a media ejecución, con agentes que quedaron esperando en mitad de una llamada a herramientas. Que OpenAI decidiera reponer límites de uso sin que ningún contrato se lo exigiera muestra la presión que sienten las empresas de inteligencia artificial por responder rápido a clientes que dependen de sus servicios todos los días, y no solo para consultas ocasionales.

OpenAI no ha explicado en público cuál fue la causa técnica de fondo, más allá de decir que la identificó y la corrigió, y tampoco ha dado una cifra propia de cuántos usuarios resultaron afectados en total: los reportes de Downdetector son autoinformados y ninguna fuente independiente los ha verificado. Sigue sin saberse, además, si la compensación se limitó al reinicio de límites o si la empresa ofreció algo adicional a sus clientes corporativos.

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