
Muse, el asistente de IA de Meta, pide acceso a tu banco
El asistente conversacional de Meta está en beta pública desde el 25 de septiembre y promete revisar gastos y hallar dinero olvidado, pero para hacerlo pide conectar cuentas bancarias, tarjetas y correo electrónico.
Meta abrió el 25 de septiembre la beta pública de las nuevas funciones financieras de Muse, su asistente de inteligencia artificial personal, presentadas dos días antes en la conferencia Meta Connect. El asistente conversa por chat o por voz y promete hacerse cargo de tareas como revisar gastos, cancelar suscripciones olvidadas y buscar dinero no reclamado en registros de propiedad.
Muse exige, para hacerse cargo de esas tareas, que el usuario le abra el paso a sus cuentas de banco, sus tarjetas, los métodos de pago que tenga guardados y su correo electrónico. Así lo detalla el centro de ayuda de Meta, donde la empresa explica que las claves quedan en un almacenamiento aparte del modelo de inteligencia artificial y que mandar un correo o completar una compra necesita que el usuario lo apruebe cada vez.
Esa misma página asegura que Meta no cruza las conversaciones de Muse, ni lo que ocurre dentro de su máquina virtual, con los sistemas que usa para vender publicidad, y que cualquiera puede impedir que sus interacciones sirvan para entrenar nuevos modelos. La "máquina virtual confidencial" con la que promete blindar esa información todavía no existe: la empresa la ubica más adelante este año.
TechCrunch encargó a su periodista Sean O'Kane probar la herramienta para buscar dinero sin reclamar a su nombre, y el asistente lo encontró en el primer intento. O'Kane advirtió, sin embargo, que Muse repite la petición de más permisos sobre datos personales con el argumento de que así "aprende" del usuario.
"El negocio de Meta es venderte anuncios."
Así resumió O'Kane, en TechCrunch, la tensión de fondo detrás de la herramienta. Eva Velasquez, directora general del Identity Theft Resource Center, fue más allá en declaraciones a Yahoo Finance: dijo que "la tecnología es demasiado nueva" y que "las implicaciones de compartir datos todavía se desconocen".
Meta construyó buena parte de lo que gana explotando datos personales para vender anuncios, y con Muse, por primera vez, pide además entrar directamente a las cuentas de dinero de sus usuarios. La empresa presenta las protecciones que describe como un giro frente a ese historial.
Ninguna auditoría ajena a Meta ha confirmado que esos datos estén realmente aislados de sus sistemas publicitarios, más allá de lo que la propia empresa asegura, y la compañía no ha confirmado si esa función de gestión financiera llegará a México.



