Metaanálisis proyecta 24.7 millones de casos nuevos de demencia
El estudio calcula 11.4 millones de diagnósticos nuevos en 2023 y más incidencia en mujeres y en países de ingresos bajos y medios; la cifra de 2050 supone un riesgo constante.
Un metaanálisis publicado el 12 de octubre de 2026 en JAMA Neurology calcula en 11.4 millones los diagnósticos nuevos de demencia durante 2023 y proyecta 24.7 millones anuales para 2050. La autora principal es Ashleigh Vella, del Centro para el Envejecimiento Cerebral Saludable de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sídney.
Es un metaanálisis de datos individuales: junta a 38 418 personas de 22 estudios de población con seguimiento en el tiempo, en 18 países o territorios. Suman 287 632 personas-año de observación y 3001 casos de demencia.
La incidencia general, ajustada por edad y sexo, fue de 9.7 casos por cada 1000 personas-año. En mujeres llegó a 10.6 y en hombres a 8.6. En los países de ingresos bajos y medios fue de 13.6, frente a 8.3 en los de ingresos altos.
La proyección a 2050 parte de que la incidencia se mantiene igual cada año. Por eso el aumento de 116 % que reporta el estudio refleja el envejecimiento de la población, no un cambio en el riesgo, y si la incidencia varía, la cifra también. Solo 6 de los 18 países eran de ingresos bajos y medios, y los intervalos de confianza son amplios en ellos. Los autores plantean la menopausia como posible factor de la diferencia entre sexos, sin demostrarlo.
La neurorradióloga Emer MacSweeney, ajena al estudio, recordó a Medical News Today que la edad sigue siendo el mayor factor de riesgo.
Como marco, la Organización Mundial de la Salud estimaba, en una hoja informativa del 3 de julio de 2026, que 57 millones de personas tenían demencia en 2021 y que más del 60 % vivía en países de ingresos bajos y medios. Entre los factores de riesgo modificables menciona la hipertensión, la diabetes y la inactividad física, y subraya que reducir el riesgo exige también sistemas de apoyo y políticas.
El trabajo sirve para dimensionar la demanda futura de cuidados; no establece causas ni cambia recomendaciones médicas. Describe a la población adulta mayor en conjunto, no a una persona en particular, no sustituye una consulta médica y, en lo consultado, no trae cifras para México.



