
El CDC y la ADA no coinciden en la edad para la prediabetes
Un estudio del INSP con datos de casi 4,000 adultos mexicanos pide adoptar el umbral más bajo de Estados Unidos, mientras la ficha de riesgo que usa hoy la Secretaría de Salud clasifica a ocho de cada diez adultos como de alto riesgo.
Tres autoridades con peso sobre el tema no se ponen de acuerdo en algo tan simple como a qué edad conviene empezar a buscar la prediabetes en alguien que no tiene síntomas. La diferencia entre sus criterios puede significar hasta diez años de espera para la misma persona.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, en una página actualizada en mayo de 2024, ubican el punto de partida a los 45 años para quien no tiene otros factores de riesgo, o antes si además tiene sobrepeso. La American Diabetes Association (ADA) va más lejos: sus Estándares de Cuidado 2026, publicados en la revista revisada por pares *Diabetes Care*, bajan el umbral a los 35 años para toda la población adulta, sin pedir sobrepeso como condición. La US Preventive Services Task Force se queda en medio: también recomienda empezar a los 35, pero solo en personas con sobrepeso u obesidad.
- CDC: 45 años, o antes con sobrepeso y otro factor de riesgo.
- ADA: 35 años, para toda la población adulta.
- USPSTF: 35 años, solo con sobrepeso u obesidad.
Un país que tamiza cada vez menos
Un estudio publicado en agosto de 2024 en *Salud Pública de México*, firmado por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), analizó muestras de sangre de 3,987 personas mayores de edad que participaron en tres levantamientos de la Ensanut Continua, entre 2021 y 2023. El trabajo encontró que el cuestionario de riesgo que aplica hoy la Secretaría de Salud en el primer nivel de atención clasifica como alto riesgo a cerca de ocho de cada diez adultos, una proporción que los propios autores consideran demasiado amplia para servir de filtro. Con análisis de sangre en ayuno, el mismo estudio calculó que 15.5 millones de adultos mexicanos viven con prediabetes o diabetes sin saberlo, y recomendó que el país adopte los 35 años como edad de arranque, en línea con la ADA y no con el CDC.
El dato que más preocupa a los autores no es solo la edad: es que la detección va a la baja. Según su análisis de la Ensanut, apenas 9.6% de los adultos se hizo alguna prueba de diabetes en el levantamiento más reciente, frente a 23.7% una década atrás. El cuestionario vigente, además, acertó en menos del 40% de los casos durante la validación del estudio, contra 69.6% del puntaje alternativo que proponen los propios investigadores del INSP.
La condición no da síntomas por su cuenta y es reversible con cambios de hábito si se detecta a tiempo; sin tratamiento, puede avanzar a diabetes tipo 2. Las tres guías sí están de acuerdo en algo: un resultado de hemoglobina glucosilada de 5.7% a 6.4% marca el diagnóstico, y de 6.5% en adelante ya cuenta como diabetes establecida. Ninguna cifra de estas reemplaza una valoración médica caso por caso: quien tiene un familiar directo con la enfermedad, o tuvo diabetes durante un embarazo, puede necesitar la prueba antes de los 35, de acuerdo con lo que documentan la guía clínica y el estudio mexicano.



