Oaxaca descarta alerta por Coxsackie en Ixtlán de Juárez
Los casos que se comentan en la Sierra Norte son clínicos y no tienen confirmación de laboratorio, dicen los Servicios de Salud del estado.
Ixtlán de Juárez, en la Sierra Norte de Oaxaca, no tiene alerta sanitaria por Coxsackie ni condiciones de riesgo que impidan actividades públicas, afirmó el 30 de octubre los Servicios de Salud de Oaxaca.
Los casos de los que se habla se detectaron por el cuadro clínico en consultorios particulares, sin prueba de laboratorio. El hospital de IMSS-Bienestar de la zona no ha atendido pacientes sospechosos. El comunicado no da una cifra de casos.
Como prevención, médicos de la dependencia dieron capacitación sobre la enfermedad (su prevención, diagnóstico y atención) a maestros, personal administrativo y autoridades del municipio.
Qué recomiendan las instituciones
Los Servicios de Salud piden mantener la higiene básica: lavarse las manos con frecuencia y no compartir utensilios. Si hay fiebre, malestar o dolor de garganta, recomiendan acudir a valoración médica y no automedicarse.
Coxsackie es el nombre de la familia de virus que causa la enfermedad de manos, pies y boca. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos la califican de común y muy contagiosa; afecta sobre todo a bebés y niños menores de 5 años. Según su guía, revisada en mayo de 2024, la mayoría de las personas se recupera por sí sola en 7 a 10 días.
El contagio ocurre por gotitas respiratorias, objetos y superficies contaminados, el líquido de las ampollas y las heces. Para los virus que la causan no hay vacuna en Estados Unidos, y la prevención se apoya en el lavado de manos con agua y jabón y en limpiar las superficies de uso común.
No es la primera aclaración
En febrero de 2025 la dependencia dio la misma respuesta: sin alerta por Coxsackie en el estado, aunque ese año contaba 12 casos pediátricos en Valles Centrales. La infección circula de forma recurrente y las escuelas son el sitio habitual de contagio.
Las guías de los CDC y el comunicado estatal son documentos institucionales, no estudios, así que no tienen tamaño de muestra. Las recomendaciones de higiene aplican a población general; los menores de 5 años son el grupo en que la enfermedad es más frecuente. Esta información no sustituye una consulta médica.



