
La CPI condena por tortura a un exjefe de la Séleka
El tribunal de La Haya halló culpable a Mahamat Said Abdel Kani, excomandante de la coalición rebelde, por crímenes de lesa humanidad cometidos en un centro de detención de Bangui en 2013.
Un tribunal de la Corte Penal Internacional dictó el miércoles el veredicto de culpabilidad contra Mahamat Said Abdel Kani, quien comandó una facción de la coalición rebelde Séleka, por delitos que constituyen crímenes contra la humanidad y que ocurrieron en República Centroafricana durante 2013, según la cadena Al Jazeera. El tribunal, con sede en La Haya, lo halló responsable de privación grave de la libertad, tortura, persecución y otros actos inhumanos cometidos en un centro de detención de Bangui entre abril y agosto de ese año, mientras Said estaba a cargo de esa instalación.
Testigos citados por la agencia AP describieron celdas insalubres y detenidos maltratados con violencia física sostenida. La jueza Miatta Maria Samba señaló las condiciones sanitarias deplorables del lugar, según Al Jazeera. En cambio, lo absolvieron de otras tres imputaciones vinculadas a crímenes de guerra, porque para los jueces el conflicto bélico ya había concluido cuando sucedieron esos episodios.
Con este fallo, Said se convierte en el primer exintegrante de la Séleka a quien La Haya declara responsable, luego de que el tribunal ya hubiera condenado antes a dos cabecillas del bando enemigo, la anti-Balaka. Todavía no hay fecha para la audiencia en la que se fijará su castigo, que en el peor de los casos sería de por vida, apunta la agencia AP. La CPI había cerrado en 2022 su investigación de 15 años sobre los crímenes en el país centroafricano por falta de recursos.
Una de las víctimas, Marius Olivier Trésor Poussinga, dijo que ahora puede dormir más tranquilo porque el tribunal reconoció su sufrimiento, según AP. El ministro de Justicia centroafricano, Arnaud Djoubaye Abazène, sostuvo que la justicia ya no puede revertirse en el país. Lewis Mudge, de Human Rights Watch, calificó el fallo como un hito relevante contra la impunidad, aunque advirtió que persisten vacíos de rendición de cuentas.
Ese año, tras la caída del entonces presidente François Bozizé, combatientes musulmanes de la Séleka y milicianos cristianos agrupados en la anti-Balaka se enfrentaron en un ciclo de violencia que terminó por traer tropas francesas al país en 2014. Un pacto de paz suscrito en 2019 le ha dado al país una calma relativa desde entonces, y todavía se desconoce si Said impugnará la sentencia que lo halla culpable.



