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Sede del Tribunal Constitucional de Polonia, en Varsovia. Imagen de archivo.Wistula, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0). Imagen de archivo
Europa

Crisis en Polonia: jueces entran al Tribunal Constitucional

Siete magistrados elegidos por el Sejm suspendieron a la dirección del tribunal. El presidente Nawrocki acudió de madrugada y habló de una toma por la fuerza.

La noche del viernes 30 de octubre, siete jueces del Tribunal Constitucional de Polonia entraron a la sede del tribunal, en Varsovia. Los eligió el Sejm, la cámara baja del Parlamento. Entre ellos estaba Anna Korwin-Piotrowska, quien anunció que tomaba el mando y que apartaba durante un mes a Bogdan Święczkowski, presidente del tribunal, y a su vicepresidente, Bartłomiej Sochański. La dirección en funciones rechazó la decisión por ilegal, y no está claro en qué fundamento jurídico se apoya la suspensión.

Frente al edificio se desplegó policía antidisturbios y hubo choques con manifestantes.

Karol Nawrocki, jefe de Estado, cortó una visita oficial a Senegal y se presentó en el tribunal de madrugada, el sábado 31, con el primer presidente del Tribunal Supremo, Zbigniew Kapiński. En videos que circulan en redes se ven forcejeos con un grupo de jueces. Las versiones chocan: el entorno presidencial acusa a los jueces de violar la inviolabilidad del jefe de Estado, y el ministro de Justicia, Waldemar Żurek, sostiene que Nawrocki forzó la entrada y atacó a los magistrados.

A las 5 a.m. el presidente se retiró. El jefe de su gabinete, Paweł Szefernaker, leyó un comunicado que denuncia una "toma por la fuerza" de un órgano constitucional. Añade que el presidente convocará de urgencia a los grupos parlamentarios.

El primer ministro, Donald Tusk, respondió ese mismo sábado con un mensaje en el sitio de su Gobierno. Condenó la agresión a los jueces y aseguró que la calma no se logra cediendo ante la ilegalidad y la violencia. Sobre la sede, dijo:

El deber del Poder Ejecutivo, y por tanto el mío, es asegurarle protección y condiciones para trabajar.

Una disputa de once años

El choque viene de 2015. Ese año el Sejm que terminaba su mandato eligió a cinco magistrados y el entonces presidente, Andrzej Duda, se negó a juramentarlos; el nuevo Sejm, con mayoría de Ley y Justicia (PiS), nombró a otros cinco. Desde entonces la legitimidad de varios jueces está en disputa. En 2021 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos concluyó que la composición del tribunal no cumplía el requisito de ser un tribunal establecido por ley.

Duda nombró presidente del tribunal a Święczkowski en diciembre de 2024, y el Gobierno de Tusk no lo reconoce. Entre marzo y abril de 2026 el Sejm eligió a seis jueces más. Nawrocki juramentó a dos y rechazó a cuatro, que juraron por su cuenta el 9 de abril. A favor de esos cuatro, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictó una medida cautelar.

Es la primera vez en este conflicto que los jueces elegidos por la mayoría actual ocupan el edificio y que el jefe de Estado acude en persona.

Qué está en juego

Dos grupos reclaman hoy la dirección legítima de la máxima corte polaca, y el presidente y el primer ministro están en bandos opuestos. Hasta que se resuelva, no es claro quién puede dictar sentencias válidas ni si podrán revisarse las leyes que lleguen al tribunal. Polonia es una de las mayores economías de la Unión Europea y su caso pesa en el debate europeo sobre Estado de derecho; para México no hay un efecto directo.

Korwin-Piotrowska convocó a la Asamblea General de jueces para el 3 de noviembre. La suspensión de Święczkowski y Sochański correría hasta cerca del 30 de noviembre.

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