El Mediático
Sanae Takaichi camina por un pasillo de paredes de madera clara, vestida con un traje formal oscuro.
Asia

Japón busca destrabar con Pekín la peor crisis con China en más de medio siglo

El excanciller Takeshi Iwaya encabezará una nueva delegación a Pekín a finales de septiembre, pero el conflicto por Taiwán y las restricciones chinas a las tierras raras siguen sin resolverse desde noviembre.

Yahir Keymurth

Japón alista para finales de septiembre una nueva delegación a Pekín, esta vez encabezada por el excanciller Takeshi Iwaya, en el intento más reciente de destrabar la peor crisis diplomática entre los dos países desde la normalización de relaciones en 1972. Iwaya, que ahora preside la Asociación Japonesa para la Promoción del Comercio Internacional, buscará una reunión con el presidente chino, Xi Jinping, según reportó Nikkei Asia.

Retrato formal de Takeshi Iwaya con traje oscuro y corbata a rayas, sobre fondo gris liso.

La visita llega casi un año después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dijera en noviembre de 2025 que un eventual ataque de China contra Taiwán equivaldría a "una situación que amenace la existencia" de Japón. Pekín respondió suspendiendo canales diplomáticos e imponiendo restricciones comerciales, entre ellas un freno a la exportación de tierras raras que golpeó a fabricantes japoneses como Nissan y Suzuki.

China provee cerca del 80 % de las importaciones japonesas de tierras raras, según Al Jazeera. Entre noviembre y mayo, China dejó en cero sus envíos a Japón de óxido de disprosio y de terbio, dos minerales indispensables para producir imanes de alto rendimiento; además, el envío total de tierras raras hacia Japón se desplomó más de 80 % frente al año anterior durante marzo y abril, de acuerdo con Nikkei Asia.

Antes de Iwaya, un grupo de legisladores encabezado por Gaku Hashimoto había viajado a Pekín el pasado 24 de agosto, sin conseguir avances claros en las restricciones comerciales, el freno al turismo o la situación de los ciudadanos japoneses detenidos en China. El vocero de la Alianza de Reforma Centrista, Shinichi Isa, resumió el estado del vínculo bilateral: "la comunicación se cortó en todas las áreas" y su efecto ya se nota en varios frentes. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino, por su parte, ha pedido a Tokio "restaurar los intercambios normales".

La primera ministra japonesa mantiene sin cambios su postura sobre Taiwán, la isla que se gobierna a sí misma y que China considera parte de su territorio, y Tokio no ha precisado si la misión de Iwaya incluirá representantes oficiales o solo a la asociación empresarial que preside. Tampoco hay confirmación de que Xi Jinping vaya a recibirlo: Al Jazeera y Nikkei Asia describen la visita como "esperada" para finales de mes, sin fecha cerrada.

Un mes después de que se reportara por primera vez la misión de Iwaya, ninguno de los puntos centrales del conflicto (las restricciones a las tierras raras, el freno al turismo, los ciudadanos detenidos) muestra señales de resolverse. Esta pieza se publica como análisis y no como noticia del día porque no hay un hecho nuevo verificado en las últimas 48 horas, sino una crisis que permanece abierta y que ya afecta cadenas de suministro más allá de Japón.