
Una de cada seis infecciones bacterianas resiste antibióticos
La OMS calcula que esa proporción de infecciones confirmadas en laboratorio ya no respondía a los antibióticos en 2023, y el CDC de Estados Unidos pide no compartir el medicamento con otras personas ni guardarlo para después.
En 2023, una de cada seis infecciones bacterianas que los laboratorios lograron confirmar ya no respondía a los antibióticos disponibles. El dato aparece en un informe de vigilancia que la Organización Mundial de la Salud publicó el 13 de octubre de 2025, y confirma una tendencia que la organización viene documentando desde hace años: bacterias, virus, hongos y parásitos que dejan de reaccionar a los medicamentos diseñados para combatirlos.
Entre 2018 y 2023, cuatro de cada diez parejas de bacteria y medicamento que la OMS vigila mostraron un aumento de resistencia, a un ritmo de entre 5% y 15% cada año. La misma organización asocia la resistencia bacteriana con más de 4.7 millones de muertes en el mundo durante 2021, y proyecta un costo anual de 412 000 millones de dólares para 2035, según su ficha técnica sobre el tema, actualizada el 16 de julio de 2026.
La resistencia antimicrobiana está superando los avances de la medicina moderna.
La frase es del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y resume por qué la organización trata el fenómeno como una emergencia de salud pública: infecciones que hoy se curan con facilidad, como una neumonía o una herida infectada, pueden volverse graves si el medicamento deja de funcionar, con consecuencias para familias de cualquier país.
El CDC de Estados Unidos enmarca el problema desde el uso cotidiano, a través de su campaña de uso responsable del medicamento. La agencia recuerda que un antibiótico no siempre es el tratamiento correcto y que incluso el uso necesario puede tener efectos secundarios. Señala además que buena parte del consumo innecesario ocurre en infecciones comunes de garganta, senos paranasales y vías urinarias, donde con frecuencia se receta sin ser indispensable. Por eso pide a quien recibe un tratamiento hablar con un profesional de salud sobre la mejor opción y, en particular, "no compartas tus antibióticos" ni los guardes para usarlos después.
Este año la OMS lidera el Plan de Acción Global contra la Resistencia Antimicrobiana 2026-2036, adoptado tras la declaración política que la ONU aprobó en 2024 y que busca coordinar la respuesta entre la salud humana, animal y ambiental. Todo esto habla de quien toma un antibiótico con receta en mano; a quien ya carga una infección resistente le toca el hospital, no un cambio de hábitos.



