
El IMSS pide vigilar el neurodesarrollo desde los primeros meses
El instituto enumera señales de alerta en motricidad y lenguaje; los CDC aclaran que un hito que no se cumple no es un diagnóstico.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) difundió este 2 de octubre un llamado a madres, padres y cuidadores para que sigan de cerca cómo se desarrolla el sistema nervioso de bebés y niños pequeños. Lo dice la doctora Kim Dannae Díaz Juárez, que trabaja en Pediatría del CMN Siglo XXI, de acuerdo con el comunicado 528/2026 del IMSS.
La especialista menciona cuatro áreas: motricidad, lenguaje, función cognitiva y desarrollo socioemocional. Según el instituto, una evaluación temprana permite detectar a tiempo posibles alteraciones.
Entre las señales de alerta que cita figuran estas: que a los cuatro meses el bebé no controle la cabeza, que a los tres no siga con la mirada, que el niño pierda una destreza que ya tenía, como sentarse, o que a los 18 meses aún no hable. Además, el IMSS dice contar con equipos de neurología pediátrica, rehabilitación, terapia física y nutrición, y menciona como acompañamiento conversar, jugar, leer y mostrar afecto, además de limitar las pantallas, porque ninguna sustituye el vínculo con quienes rodean al menor.
La referencia estadounidense
Como referencia externa sirven los CDC, la agencia sanitaria federal de Estados Unidos, que en su programa Learn the Signs. Act Early publican listas de hitos por edad. Un hito es lo que logran tres de cada cuatro niños o más al llegar a cierta edad, según esa definición. Para los 18 meses, la lista de los CDC incluye intentar decir tres o más palabras además de "mamá" o "papá".
Esas listas vienen de una revisión de 2022 publicada en Pediatrics, elaborada por un panel de expertos con la evidencia disponible, no de un estudio con muestra propia. Según Contemporary Pediatrics, el criterio pasó del percentil 50 al 75 y se añadieron revisiones a los 15 y 30 meses. Los CDC aclaran que las listas no sustituyen las herramientas de tamizaje validadas, y que la Academia Americana de Pediatría recomienda tamizaje general a los 9, 18 y 30 meses.
Su mensaje a las familias es, en esencia, "act early": si un niño no alcanza uno o más hitos, perdió habilidades que tenía o hay otras inquietudes, conviene actuar pronto. Un hito pendiente no es un diagnóstico, sino el motivo para pedir una valoración.
Las señales de tres y cuatro meses se atribuyen solo al IMSS, porque no se cotejaron con la lista de los CDC, y el calendario mexicano de tamizaje no está confirmado. Esto no sustituye una consulta pediátrica. El llamado aplica a la población general de bebés y niños de corta edad; si hay un diagnóstico previo o factores de riesgo, como la prematuridad, rige el seguimiento que indique su equipo médico.



