
Reacciones a la vacuna de ARNm se ligan al interferón previo
Un estudio con 51 adultos en Ginebra relaciona los síntomas más intensos con la actividad previa de una proteína de la defensa innata. Los autores aclaran que pocos síntomas no implican menos protección.
La Universidad de Ginebra y su hospital universitario, en Suiza, difundieron el 17 de septiembre de 2026 un estudio publicado en Science Translational Medicine. Busca explicar por qué unas personas sienten fiebre, cansancio o dolor después de vacunarse y otras casi nada.
El equipo siguió durante siete días, tras cada una de dos dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19, a 51 adultos sanos con mediana de edad de 43.5 años. Es un estudio observacional prospectivo, complementado con modelos en ratón. Las personas con más actividad previa del interferón, una señal química de la defensa innata, medida en los monocitos (células de esa defensa), tendían a reaccionar con más intensidad.
Hubo un segundo hallazgo. Tras la segunda dosis, la inmunidad que dejó la primera amplifica la activación de esas células, lo que ayuda a explicar por qué esa dosis suele dar más síntomas.
Medical News Today recogió el trabajo el 1 de octubre y consultó a Clare Thompson, médica general en Londres que no participó en la investigación. Según su lectura, una reacción fuerte no significa que la vacuna funcione mejor, ni una leve que proteja menos.
Según los autores, la actividad previa del interferón quizá se vincule con la genética, la microbiota o una inflamación reciente, pero eso no se probó. Tampoco saben aún si el mecanismo aplica a otras vacunas, como la de la influenza.
Dos datos pesan en la lectura. El estudio es pequeño y la universidad declaró entre sus fuentes de financiamiento a Moderna, fabricante de una vacuna de ARNm. Además, las cifras salen del comunicado de la universidad: el artículo original en la revista no se pudo abrir para esta nota.
El estudio no recomienda ni desaconseja vacunarse, y no sustituye una consulta médica; eso corresponde a la Secretaría de Salud y a cada persona con su médico. Sus resultados describen a adultos sanos, no a embarazadas, niños ni personas inmunosuprimidas.



