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Estudio en Nature liga dormir poco o mucho a un cuerpo más viejo

El análisis con 500 000 británicos, publicado en mayo, describe una asociación y no una causa, y los propios autores no descartan que la enfermedad altere el sueño.

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Investigadores de la Universidad de Columbia y otras instituciones publicaron el 13 de mayo de 2026 en Nature un estudio que cruza las horas de sueño con 23 "relojes" de edad biológica, medidos con imágenes, proteínas y metabolitos en sangre. El trabajo es observacional y usa datos de unos 500 000 participantes de UK Biobank, un banco de salud británico, de entre 37 y 84 años.

El patrón tiene forma de U. Quienes duermen poco o mucho muestran, en promedio, una edad biológica mayor que su edad cronológica en varios sistemas del cuerpo. La menor diferencia se vio entre 6.4 y 7.8 horas, con pequeñas diferencias por sexo y por órgano. Dos cohortes más pequeñas con imágenes cerebrales, de 385 y 573 personas, sirvieron para replicar parte de los resultados.

Los autores asocian esos extremos con más riesgo de depresión, diabetes y mortalidad por todas las causas. Pero advierten que el diseño es transversal, que las horas de sueño las contaron los propios participantes y que la muestra es sobre todo de ascendencia europea. Sobre la dirección de la relación escriben que sus análisis genéticos "no proporcionan evidencia sólida" de que la enfermedad afecte al sueño, aunque no pueden excluir del todo esa causalidad inversa.

Es una asociación estadística, no una indicación. Las guías de duración de sueño son otra cosa: el CDC indica 7 horas o más para adultos de 18 a 60 años, de 7 a 9 para quienes tienen entre 61 y 64 y de 7 a 8 a partir de los 65, según su página revisada en mayo de 2024. Son referencias por grupo de edad y las necesidades varían de una persona a otra.

Este estudio no cambia esas guías, y las cifras aquí citadas provienen de la copia del estudio en PubMed Central. Los resultados corresponden a adultos de mediana y avanzada edad de una cohorte británica; no se pueden extrapolar sin más a población general ni a niños, y esta nota no sustituye una consulta médica.

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