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La glucosamina se liga a más riesgo de avanzar a demencia

Un análisis de expedientes de la Universidad de Florida encontró más riesgo de demencia en quienes ya tienen deterioro cognitivo o Alzheimer y toman el suplemento articular.

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Un equipo de la Universidad de Florida halló que quienes ya viven con deterioro cognitivo leve o Alzheimer y consumen además glucosamina, un suplemento sin receta muy popular para el dolor en las articulaciones, evolucionaron peor que quienes no lo consumen. El trabajo salió en la edición del 9 de junio de 2026 de *Nature Metabolism*, y en septiembre lo retomaron varios medios de divulgación científica, sin que exista una versión nueva del estudio.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores revisaron expedientes clínicos de la propia universidad entre 2012 y 2024: casi 1,900 personas con diagnóstico de Alzheimer u otro tipo de demencia, más 2,750 con deterioro cognitivo leve apenas. Cerca del 8% de ambos grupos había declarado que tomaba glucosamina. En quienes la usaban, la probabilidad de que el deterioro leve terminara en demencia subió 25%; entre los pacientes con Alzheimer que la tomaban, el riesgo de morir dentro de los siguientes cinco años también fue 25% más alto.

Ramon Sun, bioquímico que encabezó el estudio, advirtió que buena parte de esos pacientes toma sin receta algo que "podría estar empeorando" su propio deterioro.

Lo que dejó ese cruce de expedientes, en números:

  • Casi 1,900 personas con Alzheimer u otra demencia y 2,750 con deterioro cognitivo leve, seguidas de 2012 a 2024.
  • Alrededor de 8 de cada 100 pacientes de ambos grupos tomaba glucosamina.
  • 25% más chance de pasar de deterioro leve a demencia entre quienes la consumían.
  • 25% más riesgo de morir en cinco años entre los pacientes con Alzheimer que la tomaban.

Por separado, el equipo comparó tejido cerebral donado por pacientes con Alzheimer contra el de cerebros sanos, y usó ratones modificados genéticamente para explorar un posible mecanismo: una alteración química del azúcar sobre las proteínas del cerebro. Ese experimento en animales explica una hipótesis, pero no se puede aplicar directamente a personas.

El hallazgo no es la primera señal de que la glucosamina no ofrece lo que promete. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH) de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos recuerda que las guías de 2019 del American College of Rheumatology y la OARSI ya recomendaban en contra de usarla para la osteoartritis, por evidencia inconsistente sobre si de verdad alivia el dolor articular.

El propio Sun matizó el alcance de su trabajo en un artículo firmado en The Conversation: al venir de expedientes y no de un ensayo con grupos asignados al azar, el hallazgo "solo" muestra que "existe una asociación", no que la glucosamina cause el declive. Matt Gentry, jefe del departamento de Bioquímica de la universidad, calificó los datos de "provocadores" y dijo que abren una pregunta clínica todavía sin resolver.

Nada de esto habla de quien toma glucosamina por dolor en las rodillas o las manos y no tiene problemas de memoria: el estudio no dice nada sobre ese grupo. Aplica en concreto a quien ya recibió un diagnóstico de deterioro cognitivo leve o Alzheimer, y para esas personas el dato es algo que vale plantear en su próxima cita médica.

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