
La OMS calcula que 45% del riesgo de demencia es evitable
La segunda edición de la guía, publicada el 15 de julio, atiende la presión arterial, la audición y el sedentarismo, y evita recomendar suplementos.
El 15 de julio de 2026, la Organización Mundial de la Salud dio a conocer la segunda edición de su guía sobre cómo bajar el riesgo de deterioro cognitivo y demencia, un documento que no se actualizaba desde 2019. Casi la mitad de los diagnósticos, hasta un 45%, tiene detrás algún factor que sí se puede modificar, calcula la Organización Mundial de la Salud.
La guía reúne recomendaciones sobre los factores con evidencia de estar ligados al riesgo de demencia:
- actividad física y sedentarismo
- presión arterial y colesterol
- diabetes y tabaquismo
- consumo de alcohol
- pérdida auditiva y visual
- calidad del sueño y exposición a la contaminación del aire
La organización calcula además que atender esta condición representa un gasto de alrededor de 1.3 billones de dólares anuales en todo el planeta, y que casi la mitad de esa cifra son horas de cuidado que familiares dan sin cobrar por ello.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, presentó el documento diciendo que los gobiernos ya cuentan con "recomendaciones claras y basadas en evidencia" para actuar sin más demora en favor de la salud cognitiva de su población.
Sobre los suplementos que prometen cuidar el cerebro, el documento es explícito: tomar vitamina B, vitamina E, omega-3 o un multivitamínico sin que un médico haya diagnosticado antes una deficiencia real no tiene, según la OMS, evidencia suficiente de que ayude más de lo que podría costar.
En Estados Unidos, la Alzheimer's Association respondió el mismo día y calificó la actualización de avance científico "significativo". Como respaldo adicional, la asociación mencionó el ensayo clínico U.S. POINTER, que costeó junto con centros académicos de cinco sedes estadounidenses: reunió a 2,111 adultos de entre 60 y 79 años, la mitad siguiendo un programa de hábitos con acompañamiento y la otra mitad por su cuenta, y el primer grupo terminó con mejores resultados en pruebas de cognición general, de acuerdo con lo que la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer dio a conocer en julio de 2025.
Heather Snyder, vicepresidenta sénior de Relaciones Médicas y Científicas de la Alzheimer's Association, dijo que existen "pasos concretos y basados en evidencia" para apoyar la salud cerebral.
La versión de 2019 ya hablaba de la audición, la presión arterial alta y la falta de movimiento como focos de atención. Lo que suma esta edición son cuatro temas nuevos: el accidente cerebrovascular, los golpes en la cabeza, la pérdida de visión y el VIH. La OMS y el CDC de Estados Unidos mantienen además una recomendación semanal de actividad física distinta a esta guía, ya cubierta antes por este medio, que también se asocia a un menor riesgo de varias enfermedades.
El comunicado no reparte ese 45% factor por factor; quien quiera ver cuánto pesa cada uno por separado tiene que revisar el documento completo de la guía. Lo que sí queda claro es el alcance: es una recomendación para la población adulta en general, no para un subgrupo con una condición ya diagnosticada, y quien tenga antecedentes familiares de demencia debería preguntarle a su médico cómo adaptarla a su situación particular. La Alzheimer's Association ya trabaja en una guía clínica propia, enfocada en Estados Unidos, que espera terminar en 2027.



