
Qué causa los calambres nocturnos en las piernas
La Cleveland Clinic y MedlinePlus, del NIH, explican por qué se contraen los músculos de la pierna al dormir y qué señales conviene consultar con un médico.
Despertar de golpe por un tirón doloroso en la pantorrilla es una molestia frecuente y, casi siempre, de las que nadie menciona en el consultorio. Dos fuentes de referencia clínica en Estados Unidos, la Cleveland Clinic y MedlinePlus (el portal de salud que opera la Biblioteca Nacional de Medicina, parte de los NIH), lo describen como calambre nocturno: una contracción muscular involuntaria e intensa, que no cede sola, casi siempre en la pantorrilla, el pie o el muslo.
No es un padecimiento raro. Según la Cleveland Clinic, en una página revisada en junio de 2023, un 33% de los mayores de 60 años tiene al menos un episodio cada dos meses, y cerca de 40% de las personas embarazadas lo experimenta en algún momento.
En la mayoría de los casos no hay una causa identificable más allá de la fatiga muscular del día. Pasar muchas horas sentado, forzar el músculo de más, estar de pie sobre piso de concreto o mantener mala postura pueden desencadenar el calambre por la noche, según la misma institución. MedlinePlus, en una entrada actualizada en julio de 2024, suma la deshidratación y los niveles bajos de sodio, potasio o calcio como otro factor frecuente.
Para esos episodios sin causa aparente, MedlinePlus recomienda medidas caseras: estirar el músculo afectado, darle masaje, aplicar calor y reponer líquidos y electrolitos con alimentos ricos en potasio o bebidas para deportistas.
El panorama cambia cuando el calambre se repite seguido, dura más de lo habitual o viene acompañado de alguna de estas señales, que ambas fuentes marcan como motivo para acudir con un médico:
- Hinchazón en la pierna.
- Adormecimiento u hormigueo.
- Cambios visibles en la piel.
- Debilidad muscular que no mejora.
Ahí, dicen la Cleveland Clinic y MedlinePlus, el calambre puede ser señal de un problema circulatorio, nervioso, renal o de tiroides, y no algo que se resuelva estirando antes de dormir. La Cleveland Clinic nombra puntualmente dos: la falla en los riñones y el nervio dañado que deja la diabetes, dentro de una lista más amplia de condiciones que pueden estar detrás.
Estas causas frecuentes aplican a la población general, sobre todo a los adultos mayores de 60 años y a las personas embarazadas, los dos grupos donde ambas fuentes reportan más casos. Las asociadas a una enfermedad de fondo requieren valoración médica individual, y esta nota no sustituye una consulta con un profesional de salud.



