Kayem Foods retira 1.58 millones de libras de embutidos
El FSIS clasificó el retiro como Clase I por fallas de temperatura y pide no consumir los productos. Se enviaron a todo Estados Unidos y a Hong Kong, no a México.
Kayem Foods, procesadora con sede en Chelsea (Massachusetts), saca de circulación 1 584 361 libras de carne y aves listas para comer, unas 719 toneladas, según anunció el 17 de octubre el organismo de inocuidad alimentaria de Estados Unidos (FSIS, del Departamento de Agricultura). El motivo es que los productos pudieron sufrir "abuso de temperatura" en un almacén.
El FSIS clasificó el retiro como Clase I, su nivel de mayor riesgo, y lo registró como defecto de proceso. Esa categoría describe una probabilidad razonable de consecuencias graves para la salud, no casos confirmados: hasta el 17 de octubre el organismo no tenía reportes de enfermedad.
Cómo se detectó
Todo empezó el 1 de octubre con la queja de un cliente minorista: la mercancía le llegó tibia. La empresa investigó y atribuyó la falla a un mal funcionamiento del sistema de enfriamiento de un cuarto frío.
La producción afectada va del 31 de marzo al 7 de octubre, y llegó a comercios y servicios de comida de todo el país y de Hong Kong. Son productos cocidos que no se conservan a temperatura ambiente. Hay hot dogs, salchichas de varias carnes, tocino, jamón, mortadela y pechuga de pavo, de marcas como Kayem, Al Fresco, Triple M, McKenzie y Jordan's.
Qué pide el FSIS
El organismo teme que parte del producto siga en refrigeradores de casas. Insta a quienes lo compraron a no consumirlo y a desecharlo o devolverlo al lugar de compra. Los envases llevan dentro del sello de inspección del USDA el número EST. M/P 7839, EST. P 20935A o EST. M 9520, y la lista de productos y códigos UPC está en un PDF del aviso. Para dudas, el FSIS da la Línea de Carnes y Aves del USDA, 888-674-6854.
El presidente de la empresa, Matt Monkiewicz, ofreció disculpas y dijo que el negocio depende de ofrecer alimentos seguros.
Un retiro no es una sanción: lo hace la empresa, el FSIS lo anuncia y después verifica que avisó a sus clientes y que el producto salió de venta. El volumen tampoco dice cuántas personas lo consumieron.
El aviso no menciona envíos a México. La indicación del FSIS aplica a la población general que tenga estos productos, sin distinguir grupos de riesgo, y no sustituye una consulta médica si alguien sospecha una enfermedad.



