
La UNAM plantea que envejecer depende del barrio donde se vive
Una especialista del Instituto de Investigaciones Económicas sostuvo en un panel que el entorno cotidiano puede abrir o cerrar la autonomía de las personas mayores.
La Gaceta UNAM reseñó el 15 de octubre el panel "Envejecer en el barrio", sobre el espacio público y las personas adultas mayores, dentro del seminario "Ciudades para todas las Personas", que organiza el programa universitario de estudios sobre la ciudad de la UNAM. Es la exposición de una especialista, no un estudio con muestra ni una recomendación formal.
Isalia Nava Bolaños, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM y especialista en demografía y economía, afirmó que el barrio donde se vive puede ofrecer oportunidades o imponer barreras a la autonomía y a la capacidad funcional de las personas mayores.
"La calidad de vida de quien envejece se construye territorialmente."
Añadió que en una ciudad como la capital del país, medir manzana por manzana revela desigualdades que los promedios de territorios grandes esconden. La Gaceta no presenta esos datos por manzana, así que su metodología no pudo confirmarse.
Según la Gaceta, que cita la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, quienes tienen 60 años o más son 14.7 % de la población mexicana. La misma encuesta, en la versión de Expansión, registró, con fecha del 15 de octubre de 2025, 130.9 millones de habitantes. La cifra de 14.7 % no se contrastó con el boletín nacional del INEGI. Nava Bolaños dijo que la mayoría de las entidades "apenas están envejeciendo", con entre 7 % y 13 % de su población en ese grupo de edad.
Para dimensionar la velocidad del cambio, la especialista comparó con países donde la población de 65 años o más pesa más, según la ONU y otras fuentes que cita la Gaceta: Japón, 30 %; Italia, 24.5 %; Finlandia, 23.6 %; Portugal, 23.3 %. Esa comparación no es directa con la cifra mexicana, porque miden grupos de edad distintos. Esas naciones necesitaron unos dos siglos para alcanzar esas proporciones; México llegará en menos de cuatro décadas. Para Nava Bolaños, el país ha tenido "muy poco tiempo de prepararnos" para el proceso.
La edad mediana pasó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025, según reportes de prensa sobre la encuesta. Como panelista invitada participó María Eugenia Prieto Flores, de un instituto de ciencias humanas, sociales y ambientales de Mendoza, Argentina.
La discusión se refiere a la población general y urbana, no a un grupo específico, y no incluye una recomendación de salud. Queda por conocerse el estudio por manzana al que aludió la especialista.



