
Respiración intensiva baja el flujo cerebral en 30 personas
Un estudio presentado en un congreso europeo midió cambios en el cerebro durante la práctica; es preliminar, sin grupo de control, y no prueba beneficios de salud.
El Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología (ECNP) difundió el 10 de octubre un estudio de neuroimagen sobre la respiración intensiva, en el marco de su 39.º congreso, que se celebra en Múnich. Según el comunicado del ECNP, lo dirige Christian Schmitz, del Instituto Central de Salud Mental de Mannheim, en Alemania.
Participaron 30 personas sanas con experiencia previa en esta práctica, que respiraron de forma acelerada mientras las escaneaban. No hubo grupo de control. En la materia gris, el flujo de sangre al cerebro cayó en promedio cerca de 45 %: de 16.24 a 9.81 mililitros por 100 gramos por minuto.
Los participantes describieron estados alterados de conciencia intensos, que el ECNP equipara a los de una dosis media o alta de LSD o psilocibina, aunque con menos efectos visuales. En los participantes con los estados más intensos hubo mayores cambios en la red neuronal por defecto, ligada a la autorreflexión. Los autores sugieren que lo decisivo sería la comunicación entre redes y no solo la caída del flujo.
Lo que el estudio no dice
El propio ECNP lo califica de preliminar y reconoce una muestra pequeña, la falta de control, participantes ya experimentados y una relevancia clínica desconocida. El comunicado lo etiqueta como revisado por pares, pero no se encontró un artículo en revista ni el protocolo; la información sale del comunicado del congreso, su única fuente. El estudio describe qué ocurre en el cerebro durante la práctica y no evalúa un beneficio de salud.
Dos especialistas ajenos opinaron en el comunicado. David Nutt, del Imperial College de Londres, la llamó un "puente no farmacológico" hacia la investigación de psicodélicos. Guy Fincham, de la Brighton and Sussex Medical School, sugirió un diseño aleatorizado con personas sin experiencia para saber si los resultados se generalizan.
Qué se sabe de otras técnicas de respiración
Son evidencias distintas a la respiración acelerada del estudio. El NCCIH, centro de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, cita una revisión de 2019 de 17 estudios con 1 165 participantes que halló una reducción modesta de la presión arterial con respiración lenta. Describe las técnicas de relajación como generalmente seguras para personas sanas, aunque algunas personas reportan más ansiedad o miedo a perder el control, y advierte que podrían correr riesgo las personas con epilepsia, algunos trastornos psiquiátricos o un pasado de trauma.
Una revisión de Cochrane de 2022 halló un único ensayo, de 45 participantes, sobre ejercicios de respiración en el síndrome de hiperventilación, y dictaminó que no hay pruebas creíbles de que funcionen.
Los hallazgos corresponden a 30 adultos sanos con práctica previa y no aplican a población general ni a personas con condiciones médicas. Esta información no sustituye la consulta con un profesional de la salud.



