
La enfermedad renal crónica puede avanzar sin síntomas
La Secretaría de Salud y el NIDDK de EE. UU. coinciden en que los análisis de sangre y orina suelen ser la única vía para detectarla.
La Secretaría de Salud advirtió el 8 de octubre de 2026, en su comunicado 281, que la enfermedad renal crónica (ERC) puede desarrollarse durante años sin dar señales. Quien explica el tema es John Hernández Flores, que trabaja en educación para la salud en el Instituto Salvador Zubirán (INCMNSZ).
Según el comunicado, la ERC es una alteración de la función de los riñones que se prolonga más de tres meses y se divide en cinco etapas. En las primeras, los riñones compensan lo que pierden y la enfermedad puede pasar inadvertida, aunque los estudios de laboratorio ya muestren cambios. Con el avance, el comunicado enumera signos como la hinchazón de pies, tobillos o piernas, una comezón que no cede, náusea y vómito.
Quién tiene más riesgo
Para la Secretaría, las causas principales en México son la diabetes y la hipertensión. Suma a la lista las enfermedades hereditarias, las malformaciones del riñón, los cálculos renales y algunos fármacos. De los factores que sí se pueden cambiar, el especialista señala fumar y beber alcohol en exceso.
El NIDDK, el instituto estadounidense de diabetes y enfermedades del riñón, coincide: casi todas las personas en las etapas iniciales no notan nada, y los análisis de sangre y de orina suelen ser el único modo de saber si hay daño renal. Señala como factores de riesgo la diabetes, la hipertensión, la enfermedad cardiovascular y los antecedentes familiares. Su página, revisada en febrero de 2025, estima que más de 35 millones de adultos en EE. UU., más de uno de cada siete, viven con ERC. Esa proporción describe a EE. UU. y no puede trasladarse a México, para donde el comunicado no da datos de prevalencia.
Lo que recomienda el especialista
El comunicado atribuye al especialista una serie de medidas: hidratarse bien, comer sobre todo alimentos de origen vegetal, moderar los productos con mucha sal, azúcar o calorías, no tomar refrescos de forma habitual y mantenerse activo. Agrega que conviene tener bajo control la diabetes y la hipertensión, hacerse estudios de función renal cuando lo indique el personal de salud, evitar el tabaco y limitar el alcohol.
Ninguna de las dos fuentes es un estudio con muestra propia: se trata de un comunicado que recoge a un especialista y de una página divulgativa de un instituto de salud. Las medidas de estilo de vida son las que la Secretaría atribuye al especialista y no forman una guía clínica; cada cuánto repetir los análisis, ambas lo dejan al criterio del personal de salud.
Lo descrito vale para la población general, y pesa más para quienes viven con diabetes, hipertensión o enfermedad cardiovascular, o tienen familiares con enfermedad renal. Esto no sustituye una consulta con personal de salud.



