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Cama deshecha con sábanas y almohadas blancas arrugadas, fotografiada en blanco y negro con luz lateral.
Vida diaria

La ciencia respalda la melatonina para el jet lag, no el insomnio

El NCCIH del NIH reconoce evidencia a favor de la melatonina para reajustar el reloj biológico, pero no para tratar el insomnio crónico, y advierte de miles de visitas a urgencias por ingesta accidental en niños.

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Antes de convertirse en pastilla, la melatonina ya existe dentro del cuerpo: la produce la glándula pineal cuando cae la noche, y con eso marca el paso entre estar despierto y dormir. Su versión sintética se vende sin receta como suplemento, y el instituto estadounidense NIH revisó, a través de su Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH), qué tanto respaldo científico tiene realmente.

La agencia separa lo que la ciencia respalda de lo que no. A favor hay evidencia de calidad media o mejor para usos puntuales:

  • Ajustar el reloj interno tras cruzar husos horarios rumbo al este.
  • Corregir a quienes se duermen mucho más tarde de lo que quisieran.
  • Bajar la ansiedad antes de entrar a cirugía, con evidencia sólida.
  • Mejoras modestas en niños con problemas para dormir.

Lo que no está respaldado, dice el NCCIH, es usarla contra el insomnio crónico: los grupos que marcan la pauta en medicina del sueño todavía no ven evidencia suficiente para avalarla con ese uso.

Cabecera de fierro forjado con diseño de espirales sobre una cama tendida con almohadas blancas.

Cleveland Clinic coincide en los usos generales (ciclo de sueño, jet lag, turnos nocturnos), y pone sobre la mesa algo que el NCCIH no menciona: la FDA nunca aprobó estos suplementos para tratar nada en concreto, así que a diferencia de un medicamento, nadie revisa oficialmente qué tan puros son ni si la dosis en el frasco es real.

Ahí está el riesgo que más preocupa a ambas fuentes, y que involucra sobre todo a los niños. Una cifra que el NCCIH retoma de un conteo del CDC pone números al problema: casi 11 000 niños de 5 años o menos terminaron en urgencias entre 2019 y 2022 por comerse la melatonina sin que nadie los supervisara. Un estudio de 2023, también citado por el NCCIH, revisó 25 gomitas de melatonina de venta libre y encontró que 22 traían un etiquetado incorrecto, con una cantidad real de entre 74% y 347% de lo que anunciaba el empaque.

Cleveland Clinic lo deja en un consejo simple: conviene "consultar a un profesional de salud" antes de sumar cualquier suplemento nuevo, y más todavía si ya se toma otro medicamento. Esa recomendación coincide con la que hace la Academia Americana de Medicina del Sueño, citada por el NCCIH: guardar la melatonina fuera del alcance de los niños como cualquier otro medicamento y hablar con el pediatra antes de dársela a un hijo.

El uso a corto plazo "parece seguro para la mayoría de los adultos", con efectos leves como dolor de cabeza, mareo y náusea, según el NCCIH; su seguridad a largo plazo todavía no está bien estudiada. Todo esto habla de un adulto sin más condiciones. Un niño, alguien embarazado o en lactancia, o quien ya toma otro medicamento necesitan primero el visto bueno de un profesional de salud.

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