
La OMS desaconseja fajas y opioides para el dolor lumbar crónico
Su guía de 2023 prioriza la educación, el ejercicio y otras terapias sin cirugía. El NIAMS lista las señales que piden consulta médica.
En diciembre de 2023 la Organización Mundial de la Salud estrenó una guía para tratar sin cirugía el dolor lumbar crónico primario en adultos, la primera que dedica al tema. Va dirigida a profesionales de atención primaria y comunitaria, y llama "primario" al dolor de más de tres meses que no se explica por otra enfermedad.
Entre lo que la OMS sí recomienda están la educación para el autocuidado, los programas de ejercicio, la manipulación espinal y el masaje, terapias psicológicas como la cognitivo-conductual y, en ciertos casos, antiinflamatorios no esteroideos. Pide combinar varias intervenciones en lugar de depender de una sola.
La guía enumera además 14 intervenciones que, según la OMS, conviene no ofrecer de manera rutinaria a casi nadie, porque sus daños probablemente pesan más que los beneficios. El comunicado de la OMS cita como ejemplos las fajas, los cinturones y los soportes lumbares, la tracción y los analgésicos opioides, asociados a sobredosis y dependencia. No detalla las otras.
Las cifras son de la propia OMS. En 2020, unos 619 millones de personas, una de cada 13, vivían con dolor lumbar: 60 % más que en 1990. La organización proyecta 843 millones para 2050. Ese dolor explicó 8.1 % de los años vividos con discapacidad en 2020, y el tipo crónico primario es al menos 90 % de los casos crónicos que llegan a atención primaria.
El NIAMS, instituto de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, en una página revisada en febrero de 2023, describe como crónico el dolor que dura más de 12 semanas. Entre las señales para consultar a un médico menciona el dolor después de un golpe, el entumecimiento, la debilidad en las piernas, la fiebre, la pérdida de peso sin explicación y los problemas para orinar.
La guía es un documento clínico, no un estudio con muestra propia, y esta nota se basó en el comunicado, no en el texto completo. Se dirige a un grupo específico, los adultos con dolor lumbar crónico primario, y no cubre el dolor tras una lesión ni el que viene con señales de alarma. Esto no sustituye una consulta médica.



