
Qué evalúa cada sello de advertencia en tu comida
Los octágonos negros que advierten sobre calorías, azúcares, grasas y sodio son obligatorios desde 2020, y COFEPRIS ya ha sancionado a empresas que los colocan donde no deben.
Comprar alimentos envasados en México significa toparse, casi siempre, con uno o varios octágonos negros en el frente del empaque. Ese etiquetado frontal es obligatorio desde 2020 para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasadas, bajo la norma NOM-051-SCFI/SSA1-2010, y la Secretaría de Salud explica en su portal PromoSalud que el objetivo es "advertir al consumidor final de forma clara y veraz" sobre los nutrimentos que, en exceso, representan un riesgo.
El sistema mide, en total, cinco nutrimentos que se consideran críticos en exceso: calorías, azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas trans y sodio. A esos cinco sellos se suman dos leyendas precautorias, una sobre cafeína y otra sobre edulcorantes, que avisan que el producto no es recomendable para niñas y niños. La lógica es binaria: un alimento rebasa el límite de un nutrimento o no lo rebasa, sin colores intermedios ni una escala de menor a mayor riesgo, a diferencia del semáforo nutricional que usan otros países.
COFEPRIS, la comisión del propio sector salud que vigila el cumplimiento de la norma, añade que cada octágono tiene que aparecer justo donde el consumidor mira primero el empaque, lo que la regla llama la superficie principal de exhibición, y no mezclado con la lista de ingredientes ni con la tabla nutrimental.

La vigilancia no es solo normativa: hace unos años, el 20 de diciembre de 2021, un operativo conjunto de COFEPRIS y Profeco retiró de circulación 1,464 piezas de más de 30 productos importados, encontradas en dos supermercados capitalinos. Entre las fallas que documentó la autoridad hubo octágonos pegados en un costado o hasta atrás de la caja, nunca al frente, y empaques que se saltaban por completo el sello aunque su contenido superara el límite de algún nutrimento. Para COFEPRIS, esconder el octágono de donde el ojo lo encuentra primero puede buscar confundir sobre lo que en verdad trae el producto.
Esta explicación corresponde al sistema que aplica a la población general de consumidores en México, y no a categorías con reglas propias, como las fórmulas para lactantes. Las dos fuentes consultadas, la Secretaría de Salud y COFEPRIS, forman parte del mismo sector salud federal, y sus páginas más recientes sobre el tema datan de 2021.



