
Estudio halla más TDAH y autismo en jóvenes con diabetes tipo 2
El análisis con registros de EE. UU., presentado en un congreso europeo y sin revisión de pares, es observacional y no prueba que un diagnóstico cause el otro.
Un equipo de la Universidad de Leicester presentó en el congreso anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, en Milán, un análisis que encuentra más casos de TDAH y de autismo entre quienes reciben un diagnóstico de diabetes tipo 2 antes de los 20 años. El autor principal es el doctor Jonathan Goldney. El congreso se realiza del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026 y el trabajo no ha pasado por revisión de pares.
El estudio es observacional. Según News-Medical, tomó registros clínicos de TriNetX, una red de Estados Unidos, con diagnósticos de marzo de 2006 a marzo de 2026. Reunió a 4.2 millones de personas con diabetes tipo 2 recién diagnosticada y las comparó con 17.1 millones sin la enfermedad. El análisis final comparó 3.4 millones de pares equiparados, todos menores de 80 años.
Antes de los 20 años, el TDAH estaba presente en 14.4 % de quienes tenían diabetes tipo 2 y en 6.9 % de quienes no. En autismo, la diferencia fue de 5.72 % contra 1.79 %. Medical Xpress añade que la dislexia y la dispraxia también fueron más frecuentes, con una prevalencia de alrededor del doble. La asociación se diluye con la edad: entre los 70 y los 79 años, el TDAH fue de 0.25 % contra 0.18 %, y el autismo quedó por debajo de 0.01 % en ambos grupos.
Lo que ya se sabía
La relación con el TDAH ya tenía respaldo. Un metaanálisis de 2023 en Neuroscience & Biobehavioral Reviews, con cuatro estudios observacionales y más de 5.7 millones de personas, encontró que el riesgo de diabetes tipo 2 era más del doble entre quienes tienen TDAH (razón de momios de 2.29). Esa revisión concluyó que la asociación se explicaba en buena parte por depresión, ansiedad y consumo de sustancias, y no incluyó el autismo. Lo nuevo del análisis de Leicester es su escala y la inclusión del autismo, la dislexia y la dispraxia.
Goldney sostuvo que los sistemas de salud no atienden por completo las necesidades de quienes viven con diabetes tipo 2 de inicio temprano y neurodiversidad. Los autores mencionan como posibles factores la menor actividad física, las dificultades de sueño, los medicamentos, la salud mental y las barreras de acceso a la atención. Son hipótesis y no resultados del estudio.
Los datos vienen de registros de Estados Unidos y se refieren a un grupo específico: personas diagnosticadas con diabetes tipo 2 antes de los 20 años. No aplican a la población general, no sirven para estimar el riesgo de una persona y, por ser una presentación de congreso, tampoco son una guía clínica. Falta saber si el trabajo llega a una revista con revisión de pares y si las cifras cambian.



