
Harvard liga el tipo de grasa a vivir más con cáncer de próstata
Un estudio con casi 4,900 pacientes halló que quienes comían más grasa saturada tras el diagnóstico morían más, sobre todo por infartos y otros cánceres.
Investigadores de Harvard T.H. Chan School of Public Health y de la Universidad McGill cruzaron los datos del Health Professionals Follow-Up Study y hallaron algo puntual: el tipo de grasa que un paciente come después de que le diagnostican cáncer de próstata se relaciona con cuánto tiempo termina viviendo. El trabajo, publicado en JAMA Network Open el 2 de septiembre de 2026, incluyó a 4,884 hombres con ese tipo de tumor sin metástasis, diagnosticados entre 1986 y 2019 y observados hasta 2022, con una mediana de 12.8 años de seguimiento.
El grupo que más grasa saturada comía tras el diagnóstico, comparado con el que menos comía, terminó con más probabilidad de morir por cualquier causa a lo largo del estudio. Pero al desglosar esas muertes, casi ninguna fue por el tumor de próstata en sí: la mayoría se explica por infartos, derrames y otros tipos de cáncer distintos al de próstata. El efecto contrario apareció en quienes cambiaron parte de su grasa animal por grasa de origen vegetal, o su grasa saturada por grasa monoinsaturada.
Lorelei Mucci, profesora de Epidemiología en Harvard T.H. Chan School of Public Health y una de las autoras, dijo en el comunicado de la escuela que la dieta tras el diagnóstico "podría ser un componente modificable del cuidado de la supervivencia". David P. Labbé, profesor asociado de Cirugía en la Universidad McGill, matizó que el mensaje no es simplemente comer menos grasa, sino que "el tipo y la fuente de la grasa parecen importar".

Los números que sostienen el hallazgo, según el mismo estudio:
- Quienes más grasa saturada comían (el quintil superior) tuvieron un riesgo 24% mayor de morir por cualquier causa que quienes menos comían.
- En ese mismo grupo, el riesgo de morir específicamente por causas del corazón fue 42% más alto.
- Cambiar grasa de origen animal por grasa vegetal se ligó a un riesgo 16% menor de morir por cualquier causa.
- Cambiar grasa saturada por grasa monoinsaturada se ligó a un riesgo 20% menor.
- Con ningún tipo de grasa hubo relación con morir puntualmente a causa del cáncer de próstata.
La recomendación de cambiar grasa animal por vegetal coincide con lo que la American Heart Association ya señalaba en marzo de 2025 para la salud cardiovascular en general, con un análisis de más de 200,000 adultos seguidos durante 33 años. La organización recomienda mantener la grasa saturada por debajo del 6% de las calorías diarias y sustituirla por aceites vegetales, aunque aclara que la cifra exacta que le conviene a cada persona depende de su dieta y su condición particular.
Los propios autores del estudio de Harvard subrayan que su diseño es observacional: mide una asociación, no demuestra que cambiar de dieta sea la causa directa de vivir más tiempo. Y el grupo estudiado es acotado: hombres de Estados Unidos que ya tenían ese diagnóstico sin metástasis, dentro de una cohorte de profesionales de la salud con 69.5 años de edad promedio al momento del diagnóstico. No es una recomendación para la población general, no está probado en pacientes mexicanos, y como con cualquier cambio de dieta tras un cáncer, la guía la debe dar el médico que lleva el caso, no un artículo.



