
Música favorita se asoció con menos dolor en 204 pacientes
Un estudio no aleatorizado del Hospital Universitario de Zúrich asoció la música favorita con menos dolor en una punción; la de relajación no mostró efecto. Los autores piden cautela.
Investigadores del Hospital Universitario de Zúrich dieron a conocer el 9 de octubre, en la revista Frontiers in Pain Research, un estudio sobre música y dolor durante la colocación de una vía intravenosa. Los pacientes con su música favorita en los oídos refirieron menos dolor que el grupo que permaneció en silencio. La música de relajación no mostró efecto.
Es un estudio prospectivo, controlado y no aleatorizado. Los grupos se formaron según el orden de las citas, algo que los autores llaman "pseudoaleatorización" y no una aleatorización verdadera. Analizaron a 204 adultos ambulatorios de 17 a 83 años que iban a una resonancia magnética con contraste, repartidos en cuatro condiciones: una sonata de Mozart, música favorita, música de relajación y ningún sonido.
Qué midieron
Los pacientes calificaron su dolor de 0 a 10 en cuatro momentos: antes de la aguja, al terminar, a los 30 segundos y a los 2 minutos. Con todos los pacientes, la música favorita frente al silencio tuvo un efecto estadísticamente significativo en la medición de los 30 segundos (p = 0.030) y también en la de los 2 minutos (p = 0.009); al terminar la punción la diferencia no alcanzó significancia. Mozart quedó como tendencia sin significancia a los 2 minutos.
En un subgrupo de 71 pacientes que ya tenían dolor antes del procedimiento, la música favorita fue significativa en las tres mediciones posteriores, y Mozart a los 2 minutos. Los propios autores describen ese subgrupo como pequeño y exploratorio.
Los límites que señalan los autores
El estímulo fue ligero y breve, con una aguja pequeña. Usaron una sola pieza clásica, la interacción con el técnico pudo influir y los grupos de Mozart y de relajación diferían en patologías vasculares. Según el comunicado de Frontiers, plantean contrastarla con platicar con el técnico y ensayarla en intervenciones más prolongadas o dolorosas.
El estudio no prueba que la música alivie el dolor en otros procedimientos. El NCCIH, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, recuerda un metaanálisis de 2016 que reunió 97 ensayos aleatorizados, con 9 184 participantes en total, y que sugiere posibles efectos benéficos sobre el dolor. Lo califica como algo de evidencia, no como evidencia sólida, y advierte que en algunos procedimientos la música no ayudó. El mismo organismo señala que un volumen muy alto puede contribuir a la pérdida auditiva.
Los resultados corresponden a adultos que recibieron una vía intravenosa antes de una resonancia electiva. No se estudió a niños, otros procedimientos ni dolor intenso o crónico, y esto no sustituye lo que decida el personal de salud en cada caso.



