
El CDC documenta sueño insuficiente en uno de cada tres adultos de Estados Unidos
El Centro Nacional de Estadísticas de Salud del CDC halló que 30.5% de los adultos durmió menos de siete horas diarias en 2024, y la agencia, junto con Harvard Health Publishing, detalla hábitos de horario y ambiente para dormir mejor.
Uno de cada tres adultos en Estados Unidos no alcanza las horas de sueño que recomiendan los especialistas, según un reporte del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS, por sus siglas en inglés), la rama de investigación estadística de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El dato viene de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud de 2024, una encuesta continua de hogares representativa a nivel nacional con datos que los propios entrevistados reportan sobre sí mismos, no medidos con un dispositivo.
Según ese reporte, publicado en abril de 2026, el 30.5% de los adultos estadounidenses durmió en promedio menos de siete horas por día durante 2024. La cifra no es pareja entre grupos de edad: llegó a 34.5% entre personas de 50 a 64 años, frente a 27.2% en quienes tienen de 18 a 34 años o 65 años o más.
El CDC no propone una receta única para revertir esto, sino una serie de hábitos que detalla en su página pública sobre sueño. Recomienda mantener un horario fijo para dormir, es decir, acostarse y despertar prácticamente a la misma hora cada día; apagar los dispositivos electrónicos al menos media hora antes de dormir, un margen que la propia agencia presenta como orientación general y no como regla fija; y mantener la habitación silenciosa, relajante y fresca. Harvard Health Publishing, el sitio de salud que publica la Escuela de Medicina de Harvard, suma hábitos similares en su propia guía sobre higiene del sueño: en un artículo revisado por la neumóloga especializada en sueño Sogol Javaheri, sugiere evitar la cafeína después del mediodía si interfiere con el descanso nocturno y reservar la cama únicamente para dormir.
Dormir menos de lo necesario, advierte el CDC, eleva la probabilidad de obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, y también se relaciona con ansiedad y depresión. El 30.5% de 2024 se mantiene dentro del rango de 30% a 35% que la agencia ha registrado durante más de una década, así que no describe un cambio repentino sino un patrón sostenido.
Los datos y las recomendaciones corresponden a la población adulta de Estados Unidos; no hay una cifra equivalente y verificada para México. Los hábitos que proponen el CDC y Harvard Health están pensados para adultos sin trastornos de sueño diagnosticados, y ambas instituciones remiten a evaluación médica a quien tiene insomnio crónico, apnea u otra condición específica.