Noticias con acento.

Un hombre con lentes y camisa blanca se inclina hacia adelante frente a una laptop, con un monitor grande y una libreta sobre el escritorio.
Vida diaria

Qué recomienda la ergonomía para el dolor de espalda al trabajar sentado

Mayo Clinic explica cómo ajustar silla, monitor y teclado, y una revisión Cochrane con más de tres mil participantes mide qué tan sólida es en realidad la evidencia detrás de esos cambios.

Yahir Keymurth
Compartir

Mayo Clinic y NIOSH, el instituto federal de Estados Unidos dedicado a la seguridad y la salud ocupacional dentro de los CDC, llegan por separado al mismo diagnóstico: las molestias en espalda, cuello y muñecas que sufre tanta gente que pasa el día sentada frente a una pantalla no tienen una sola causa. Son la combinación de una postura sostenida, poco movimiento y, en algunos casos, un gesto repetido sin pausa. NIOSH reúne estos padecimientos bajo la etiqueta de trastornos musculoesqueléticos ligados al trabajo, según una página de su sitio actualizada el 21 de febrero de 2024, y los atribuye a posturas incómodas o forzadas, esfuerzo físico mantenido, vibración y movimientos que se repiten una y otra vez.

La guía de Mayo Clinic baja ese diagnóstico a instrucciones prácticas para el escritorio. Sobre la silla, pide que los pies queden apoyados por completo, ya sea en el piso o en un reposapiés, y que los muslos formen una línea paralela al suelo. Sobre la pantalla, sugiere colocarla a la altura de la mirada o un poco más abajo, a un brazo de distancia aproximadamente. Y sobre el teclado, que las muñecas se mantengan en línea recta y los hombros sueltos, sin forzar los brazos hacia adelante. La institución añade una última indicación, esta sin cifra: no permanecer en la misma posición durante horas, sino levantarse y caminar varias veces a lo largo del día.

Qué tan efectivos son estos ajustes en la práctica es una pregunta distinta a si tienen lógica, y una revisión sistemática de la organización Cochrane, publicada en 2018 por Shrestha y colegas, ofrece una respuesta más cautelosa que optimista. La revisión reunió 34 estudios con 3 397 participantes en total, todos de países de ingresos altos. Su hallazgo más citado tiene que ver con los escritorios ajustables, esos que permiten pasar de sentado a de pie: en el seguimiento de corto plazo disponible, usarlos bajó el tiempo que la gente pasa sentada en su jornada laboral en unos 100 minutos, en promedio. Pero los propios autores le ponen un matiz importante a ese número: calificaron como baja o muy baja la calidad de la evidencia detrás de casi todas las intervenciones que revisaron, por muestras pequeñas y fallas en el diseño de los estudios originales, y advirtieron que ninguno midió qué pasa con esos escritorios a largo plazo.

Un empleado de camisa clara se pone de pie junto a su lugar de trabajo, con carpetas de papel sobre el escritorio y la silla a un costado.
Un empleado se levanta de su escritorio de oficinaPexels / Mikhail Nilov

El diagnóstico compartido por Mayo Clinic y NIOSH desplaza el énfasis de comprar mobiliario hacia un hábito más simple: moverse con frecuencia durante la jornada, en lugar de buscar una postura perfecta y sostenerla por horas. Este consejo está pensado para adultos sin diagnóstico previo que pasan su día laboral frente a una computadora. Ninguna de las dos instituciones ofrece, en lo que se consultó para esta nota, una guía distinta para alguien que ya arrastra una lesión de espalda o de cuello; en ese caso, ambas remiten a un médico o a un fisioterapeuta antes que a estos ajustes generales.

Compartir

Sigue leyendo

Usamos Google Analytics 4, de Google LLC, para saber cuánta gente nos lee y qué notas le interesan. Solo si aceptas, se guardan las cookies _ga y _ga_S137BJ57VS, con un identificador aleatorio que dura hasta dos años, y los datos de tu visita se envían a servidores de Google en Estados Unidos. Puedes rechazarlas sin perder nada: el periódico funciona igual. Guardamos tu decisión seis meses y puedes cambiarla cuando quieras desde el pie de página. Más información