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Qué recomienda la medicina para prevenir la osteoporosis

La USPSTF actualizó en 2025 a quién conviene hacerse una prueba de densidad ósea, mientras la Bone Health & Osteoporosis Foundation calcula que 54 millones de personas en Estados Unidos tienen huesos frágiles o en riesgo.

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La osteoporosis avanza casi siempre sin avisar, y la primera señal suele ser una fractura. Por eso el panel independiente que asesora al gobierno estadounidense en medicina preventiva, la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF), revisó el 14 de enero de 2025 a quién conviene practicarle una prueba de densidad ósea antes de que aparezca ese primer quiebre. El grueso de su indicación anterior, vigente desde 2018, se mantuvo, aunque ahora precisa que la evaluación puede combinar el estudio de densidad con herramientas que calculan el riesgo clínico de cada persona.

El panel califica con "grado B" (evidencia suficiente para recomendar la prueba) a las mujeres de 65 años en adelante. Esa misma calificación se extiende a mujeres que ya pasaron la menopausia y son más jóvenes, siempre que una calculadora de riesgo clínico las ubique con mayor probabilidad de fractura. Para los hombres, en cambio, la USPSTF reconoce que todavía no hay evidencia suficiente para saber si el tamizaje beneficia más de lo que podría perjudicar.

Cleveland Clinic explica el fondo del problema: la enfermedad debilita el hueso hasta volverlo quebradizo, y suele avanzar sin dar síntoma alguno hasta la primera fractura. La organización de referencia en el tema en Estados Unidos, la Bone Health & Osteoporosis Foundation, dimensiona el problema: calcula que 54 millones de personas en ese país tienen ya osteoporosis o una masa ósea por debajo de lo normal, y que una de cada dos mujeres, junto con hasta uno de cada cuatro hombres mayores de 50 años, terminará rompiéndose un hueso por esta causa. Cleveland Clinic añade que, entre los adultos mayores de 50 que todavía no tienen osteoporosis, uno de cada tres ya presenta osteopenia, el escalón previo de densidad ósea reducida.

El NIAMS, el instituto que dentro de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos se ocupa de artritis y enfermedades de huesos y piel, ubica la prevención en tres frentes: el consumo suficiente de calcio, el de vitamina D y el ejercicio que fortalece hueso y mejora el equilibrio. Ninguna de las fuentes consultadas convierte eso en una rutina con cifras propias: Cleveland Clinic aclara que, si hace falta un suplemento, es el médico tratante quien decide cuál conviene, con qué frecuencia tomarlo y en qué cantidad, caso por caso y no según una guía general.

La caída de estrógeno tras la menopausia acelera la pérdida de masa ósea, y esa es la razón detrás del corte de edad que eligió el panel: mujeres desde los 65 años, o antes si ya hay factores de riesgo de por medio. Un diagnóstico temprano puede adelantarse a la fractura de cadera, columna o muñeca que hoy sigue siendo, para buena parte de los pacientes, la primera pista de que algo andaba mal.

Este llamado no es para toda la población: se dirige a mujeres que ya cumplieron 65 años, y a las más jóvenes que atravesaron la menopausia y cargan con algún factor de riesgo identificado. En los varones, la propia USPSTF reconoce que hoy no hay evidencia suficiente ni para recomendar la prueba ni para descartarla.

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