
Un ensayo pagado por la industria compara refrescos light y agua
En 493 adultos con sobrepeso, quienes bebieron refrescos con edulcorantes perdieron peso igual que quienes tomaron agua. Lo financió la American Beverage Association y menos de la mitad terminó el seguimiento.
La Universidad de Liverpool dio a conocer el 29 de septiembre de 2026 los resultados a dos años de SWITCH, un ensayo que comparó refrescos con edulcorantes y agua en personas que intentaban bajar de peso.
Lo publicó el British Journal of Nutrition. Fue un ensayo aleatorizado en un solo centro de Inglaterra con 493 adultos con sobrepeso u obesidad, con índice de masa corporal de 27 a 35. Un grupo bebió agua y otro, bebidas con aspartamo, acesulfamo K y sucralosa, dentro de un programa de control de peso. A las 104 semanas ambos habían bajado: 4.8 kg en promedio con las bebidas edulcoradas y 3.7 kg con agua, una diferencia que los autores consideran equivalente y no significativa.
Los autores concluyen que los datos no respaldan el temor a que alteren el apetito o el metabolismo.
Hay límites importantes. Lo financió la American Beverage Association, aunque los autores dicen haber controlado el análisis y la publicación. Además, solo 220 de los 493 participantes, el 44.6 %, llegaron a la semana 104, así que más de la mitad se perdió en el seguimiento.
La Organización Mundial de la Salud publicó en mayo de 2023 una recomendación condicional contra usar edulcorantes sin azúcar para controlar el peso, apoyada en una revisión sistemática que no encontró ventaja duradera en la grasa corporal. Francesco Branca, director de Nutrición y Seguridad Alimentaria del organismo, dijo entonces que conviene bajar el nivel de dulzor de toda la dieta desde edad temprana. La guía exceptúa a quienes ya tienen diabetes, y este medio la detalló en una nota sobre la guía de la OMS.
SWITCH no cambia por sí solo esa guía. Del artículo solo se leyó el resumen.
Los resultados aplican a adultos con sobrepeso u obesidad dentro de un programa conductual de control de peso, no a la población general, a niños ni a embarazadas.



